Imagen: Elena Scotti/Gizmodo Media Group

¬°Bufandas para los tobillos! ¬°Vaya moda tan rid√≠cula! Los usuarios de Twitter enloquecen mientras se preguntan c√≥mo algo tan est√ļpido puede ser real. Bueno, el problema ‚Äďy me da miedo reconocer esto‚Äď es que muchos medios de comunicaci√≥n son los primeros en cre√©rselo. Est√° claro que se trata de una broma. As√≠ es c√≥mo una ‚Äúloca tendencia‚ÄĚ consigue que todo el mundo se indigne y se re√≠a a partes iguales.

La mayoría ya se habrá dado cuenta que las bufandas de la imagen están puestas con Photoshop. Eso es porque no existe ninguna moda de ponerse bufandas en los tobillos. No estoy diciendo que en realidad no haya alguien que lo haya hecho alguna vez. Estoy diciendo que la foto proviene de un artículo de la web satírica alemana Der Postillon.

Der Postillon public√≥ un art√≠culo de broma diciendo que los adolescentes de Berl√≠n usan bufandas alrededor de los tobillos, para estar abrigados al mismo tiempo que van a la moda. Luego, la web sat√≠rica italiana Lercio replic√≥ el art√≠culo. Lercio tampoco pretende ser una web de noticias reales. La portada de su web incluye historias tan variopintas como que hay un ermita√Īo escondido dentro un buz√≥n o que el Papa tiene problemas para aparcar el Papam√≥vil.

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Cuando un blogger de la p√°gina estadounidense BestProducts.com ‚Äďno, esta no es una web sat√≠rica‚Äď ley√≥ sobre la historia de las bufandas en los tobillos, o bien no se dio cuenta de que era una broma, o decidi√≥ que ser√≠a una historia mejor si se saltaba esa parte. Puso un enlace a una bufanda para ni√Īos de $11 que pod√≠a, en caso de necesidad, doblarse como un calentador de tobillos e imitar la imagen que hab√≠a visto en Lercio. En BestProducts.com, la foto ten√≠a un subt√≠tulo que dec√≠a: ‚ÄúPuede que nos llevemos una comisi√≥n por las compras que se realizan a trav√©s de nuestros enlaces. ¬ŅPor qu√© confiar en nosotros?‚ÄĚ

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El famoso outlet Country Living copió el post palabra por palabra. Más tarde algunas radios se hicieron eco de la historia. Los medios tuiteaban la noticia incrédulos:

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Para que la historia llegara tan lejos, varias personas tuvieron que ignorar algunas se√Īales obvias. Es posible que la blogger que escribi√≥ en BestProducts.com no hubiese visto ninguna de las otras publicaciones de Lercio. Pero resulta sorprendente, dado que hab√≠a puesto un link a la fuente, lo que significa que todos los que posteriormente difundieron la historia tampoco verificaron que la fuente era una p√°gina sat√≠rica. Tampoco se fijaron mucho ni se dieron cuenta que las ‚Äúbufandas de tobillo‚ÄĚ hab√≠an sido claramente puestas con Photoshop, antes de difundir la noticia en sus propias webs. Pero claro, nadie tiene tiempo para todo esto.

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En su ensayo ‚ÄúFalse Witnesses 2‚ÄĚ, Fred Clark se refiere a la ‚ÄúCoalici√≥n contra la quema de gatitos‚ÄĚ. Se trata del grupo de personas que, al escuchar la terrible noticia de que alguien ha quemado un gatito, informan al mundo de que ellos, personalmente, est√°n en contra de que se quemen gatitos. Esto no logra nada, ya que todo el mundo est√° en contra de la quema de gatitos, y decir algo as√≠ tampoco sirve para detener a los que queman gatitos. Solo le da a ese grupo de personas un falso sentido de superioridad moral. Y si nadie ha quemado a ning√ļn gatito √ļltimamente, la Coalici√≥n busca alguna otra causa absurda con la que enfadarse.

Lo que se ve con la ‚Äúmoda de las bufandas de tobillo‚ÄĚ es una versi√≥n mucho m√°s inocente de esto. Internet encuentra algo lo que todos podemos estar de acuerdo y, de repente, deja de importar realmente si eso existe realmente. En este caso, en lugar de un crimen atroz, es un crimen contra la moda. Se trata de buscar un objetivo que representa todo lo que odiamos que hagan los ‚Äúhipsters‚ÄĚ o los ‚Äúmillennials‚ÄĚ. Todos nos sentimos superiores a aquellos que siguen esa moda ficticia de comprar bufandas para los tobillos

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Y como sentirse superior sienta tan bien, odiamos que nos demuestren que estamos equivocados. Solo prueba a decirles la verdad a alguno de los que criticaban la moda de los calcetines en los tobillos. Hay una buena posibilidad de que te insulten, te digan que en realidad no se trata de esto y defender√°n su superioridad. Ver√°s como no les har√° ninguna gracia que llegues y les hagas sentir est√ļpidos.

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Pero no te r√≠as de ellos, a menos que cada vez que leas una noticia, compruebes bien todas sus fuentes. Seamos honestos; no tienes tiempo para eso. Pero alg√ļn d√≠a, ser√°s t√ļ el que pique.