El Observatorio Vera C. Rubin pasó la noche con la mirada puesta en la oscuridad del cosmos y alertó a los astrónomos sobre cambios en tiempo real.
El observatorio emitió su primera tanda de notificaciones desde su nuevo sistema de alertas la noche del martes, y envió 800.000 alertas a las computadoras de los astrónomos de todo el mundo. El software de producción de alertas fue desarrollado en la Universidad de Washington y puede llegar a producir hasta 7 millones de alertas por noche, documentando los sucesos celestes que detecte el Rubin.
“La escala y velocidad de las notificaciones y alertas no tiene precedentes”, dijo Hsin-Fang Chiang, desarrollador de software del laboratorio Nacional de Acelerador SLAC, y jefe de operaciones de procesamiento de datos en el Centro de Datos de EE.UU. “Tras generar cientos de miles de alertas de prueba en los últimos meses, ahora podemos decir en minutos y para cada imagen qué es lo que tenemos”.
¿Estás durmiendo?
El Observatorio Rubin se construyó a lo largo de casi dos décadas y tiene la cámara digital más grande que se haya construido para la astronomía, con un espejo primario ultra sensible de 8,4 metros. El sistema de alertas del telescopio notifica a los astrónomos sobre sucesos astronómicos interesantes, dentro de los dos minutos posteriores a su descubrimiento, con lo que les da tiempo suficiente como para solicitar observaciones dne seguimiento y estudiar en mayor detalle.
“Al conectar a los científicos a una corriente de información integral y continua el Observatorio NSF-DOE Rubin hará que sea posible seguir los sucesos del universo mientras están ocurriendo, desde lo más explosivo a lo más pasajero y tenue”, declaró Luca Rizzi, director del programa de infraestructura de investigación de la Fundación Nacional de Ciencias.
La primera tanda de notificaciones incluyó la detección de supernovas, estrellas variables, núcleos galácticos activos y asteroides nuevos en el sistema solar. Cada alerta apunta a algo que ha cambiado en el cielo nocturno desde la última vez que Rubin apuntó a ese sector, ya sea que surja una nueva fuente de luz, una estrella que brilla con mayor o menor intensidad, o un objeto que se ha movido.
Un equipo de investigadores y desarrolladores de software lleva una década trabajando en el sistema de producción de alertas, buscando cómo procesar 10 terabytes de imágenes cada noche. “Para poder descubrir y transmitir en tiempo real una cantidad de datos tan masiva, hubo que trabajar durante años en la innovación técnica de los algoritmos de procesamiento de imágenes, en las bases de datos, y en cómo organizarlos”, dijo Eric Belim, profesor de astronomía de la Universidad de Washington que encabeza el grupo del Sistema de Alertas del Observatorio Rubin.
Mirando los cielos
El lanzamiento del sistema de alertas del Rubin antecede al Estudio del Legado del Espacio y el Tiempo (LSST, sus siglas en inglés) que se lanzará este año. Durante este estudio que cubrirá los próximos diez años el Rubin generará una foto de campo ampliado del cielo del sur cada tantas noches.
Así, con las imágenes del cosmos que captará el telescopio a profundidades sin precedentes, las notificaciones mantendrán informados a los astrónomos de un tesoro de descubrimientos en tiempo real. “Las capacidades avanzadas del Observatorio Rubin están revelando tesoros de la astrofísica y amplían el acceso a la ciencia a los continuos cambios del cosmos”, dijo Kathy Turner, quien gestiona el programa de Física de Alta Energía en la Oficina de Ciencias del Departamento de Energía de EE.UU.
El Observatorio Rubin está ubicado en la cima de una montaña en los Andes de Chile. Emitió y publicó las primeras imágenes tomadas por su cámara de 3.200 el 23 de junio de 2025, para que pudiera verlas el público, y durante sus pruebas el telescopio captó millones de galaxias y estrellas dispersas en la vía Láctea, además de 2.104 asteroides que nunca antes se habían visto.
Se espera que durante su primer año con el LSST el Rubin observe más objetos de los que han detectado todos los otros observatorios ópticos en conjunto, inundando con notificaciones las computadoras de los astrónomos.