Con sus alas azules brillantes en los machos y tonos marrones en las hembras, la mariposa azul del Atlas no solo fascina por su belleza, sino ahora también por su genoma extraordinario. Investigadores de España y el Reino Unido confirmaron que este insecto posee el mayor número de cromosomas jamás registrado en un animal multicelular. Su peculiar organización genética, lejos de ser un lastre, podría ayudar a entender desde la evolución hasta el cáncer humano.
Un récord genómico inesperado
La mariposa azul del Atlas habita en las montañas de Marruecos y Argelia. Mientras especies cercanas cuentan con apenas 24 cromosomas, ella alcanza los 229 pares. La clave no está en un exceso de información genética, sino en la fragmentación de los cromosomas a lo largo de los últimos tres millones de años.

Cómo se fragmentó su ADN
El análisis reveló que la división ocurrió en zonas menos compactas del ADN. Todos los cromosomas, excepto los sexuales, se partieron en segmentos más pequeños. Sorprendentemente, esta reorganización no impidió que la especie prospere, aunque ahora enfrenta amenazas modernas como el cambio climático, la pérdida de bosques de cedro y el sobrepastoreo.
Impacto en evolución y biodiversidad
Los científicos creen que esta fragmentación favoreció una recombinación genética más frecuente, lo que habría impulsado la diversidad del grupo al que pertenece la mariposa. Este fenómeno ayuda a entender cómo surgen nuevas especies en períodos evolutivos cortos y cómo algunas adaptaciones aumentan la vulnerabilidad a la extinción.
La historia del animal con más cromosomas 🧬🦋
📕 Un equipo del @sangerinstitute y del @IBE_Barcelona ha confirmado genéticamente que la mariposa Niña del Atlas posee el mayor número de cromosomas de todos los animales multicelulares del mundo.
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— Institute of Evolutionary Biology (IBE) (@IBE_Barcelona) September 10, 2025
Lecciones para el futuro y la medicina
Contar con la secuenciación completa del genoma ofrece un recurso valioso para comparar con otras mariposas y prever cómo responderá esta especie a los cambios ambientales. Además, el hallazgo tiene un eco biomédico: la reorganización cromosómica observada recuerda a procesos presentes en células cancerosas humanas. Comprender cómo la mariposa tolera esta complejidad podría abrir caminos para prevenir o controlar alteraciones genéticas en el cáncer.
Fuente: Infobae.