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Ciencia

La NASA y la India liberaron los datos de su radar más potente jamás lanzado al espacio: la primera imagen pública mostró un colibrí que en realidad es una montaña bajo el hielo

No hay colibríes en la Antártida. Sin embargo, ahí estaba: un ave de colores brillantes, con su cuerpo, su cola y sus plumas perfectamente dibujadas sobre el hielo. La explicación real es todavía más interesante que la ilusión óptica: un radar capaz de ver a través del hielo acababa de fotografiar un accidente geográfico que ninguna cámara óptica podría revelar con este nivel de detalle
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La NASA y la Organización India de Investigación Espacial (ISRO) publicaron una imagen del satélite NISAR que muestra una composición de colores y fracturas con la silueta de un colibrí sobre el hielo antártico. Según detalló el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL), el verdadero protagonista de la imagen es el Nunatak Zaterjavshijsja, una cima rocosa de unos 300 metros de altura que sobresale en mitad de una corriente glaciar en el este de la Antártida.

Lo que parece el cuerpo del ave es la propia cima de la montaña. La cola corresponde a una lengua de hielo que avanza hacia el nordeste hasta alcanzar el océano, mientras que las aparentes plumas son en realidad profundas grietas, llamadas crevasses, producidas por el esfuerzo mecánico que el glaciar ejerce sobre el hielo al rodear el obstáculo rocoso.

Cómo un radar ve lo que una cámara jamás podría

La imagen se generó a partir de mediciones tomadas en agosto de 2025 mediante el radar de banda L de NISAR, durante las pruebas de los sistemas del satélite. A diferencia de una cámara óptica convencional, este instrumento emite microondas capaces de atravesar parcialmente la nieve y penetrar en el hielo, lo que permite revelar estructuras que permanecen completamente ocultas para una observación tradicional.

Seongsu Jeong, ingeniero de análisis de señales del JPL y responsable de procesar la imagen, señaló que se trata de una imagen hermosa, con detalles ricos que aportan información sobre cómo se mueve el glaciar. Como el radar puede atravesar la nieve y penetrar profundamente en el hielo, agregó Jeong, NISAR puede observar propiedades del hielo antártico fundamentalmente distintas a las que muestra una imagen óptica convencional.

Qué significan los colores de la imagen

Colibri Antartida
© NASA/JPL-Caltech

Los tonos magenta, verde y blanco no representan los colores reales del paisaje antártico, sino distintos tipos de respuesta del radar. El magenta corresponde a señales que regresan con polarización horizontal tras reflejarse en superficies relativamente regulares, como el hielo liso. El verde aparece cuando las ondas cambian de orientación al penetrar parcialmente en la nieve o rebotar contra superficies irregulares, como las paredes de las grietas.

Las áreas blancas indican una respuesta intensa de ambos tipos de señal, y podrían reflejar una combinación equilibrada entre la dispersión que ocurre en la superficie y la que se produce dentro del propio volumen de hielo.

La antena más grande que la NASA envió jamás al espacio

Nisar Nasa
© By NASA/JPL-Caltech – https://nisar.jpl.nasa.gov/mission/quick-facts/ (image link), Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=129932547

NISAR es el primer satélite en llevar dos instrumentos de radar de apertura sintética operando en longitudes de onda distintas, una combinación que le permite examinar propiedades muy diferentes de la superficie terrestre según la banda utilizada. El satélite, lanzado el 30 de julio de 2025 desde el Centro Espacial Satish Dhawan de India, usa un reflector de antena en forma de tambor de casi 12 metros de diámetro, el reflector de radar más grande que la NASA haya enviado nunca al espacio.

El Laboratorio de Propulsión a Chorro lideró el desarrollo del componente estadounidense del proyecto y aportó el radar de banda L junto con el reflector de la antena, mientras que la ISRO proporcionó el bus de la nave y el radar de banda S.

Datos abiertos para vigilar un planeta en movimiento

Desde el 20 de julio, los datos de los dos radares de NISAR están disponibles públicamente. La misión observa casi todas las superficies terrestres y heladas del planeta dos veces cada 12 días y genera decenas de terabytes de información diaria, destinados al estudio de glaciares, bosques, humedales, terremotos, deslizamientos de tierra y otros procesos que transforman constantemente la superficie del planeta.

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