Los científicos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades están siguiendo la evolución de una nueva variante de COVID-19 con mutaciones en su proteína de la espícula que, según informan, “tienen el potencial de reducir la protección a partir de una infección previa o la vacunación”.
Los funcionarios detectaron la BA.3.2, descendiente de la Omicron, en EE.UU. el último verano durante pruebas genómicas de rutina en un pasajero que llegaba de Países Bajos al Aeropuerto Internacional de San Francisco. Sin embargo, desde diciembre último se han detectado al menos cinco casos de BA.3.2 en pacientes de hospital en cuatro estados de EE.UU. que incluyen a un niño que fue tratado como paciente ambulatorio. Si bien los cinco pacientes sobrevivieron, los funcionarios de los CDC siguen monitoreando la propagación de la variante BA.3.2, debido a que el nuevo linaje podría potencialmente “evadir la inmunidad”.
En este momento la variante BA.3.2 representa solo un 0,55% de los casos de COVID-19 en los 5.238 casos genéticamente secuenciados por los CDC entre el 1 de diciembre de 2025 y el 12 de marzo de 2026. Pero esta nueva proteína de la espícula hace que la variante ya haya aparecido en 132 muestras de aguas residuales en 25 estados distintos, incluyendo California, Nueva York, Wyoming, Misuri y Hawái. El patrón sugiere que la BA.3.2 podría estar propagándose más rápido de lo que indican los datos genómicos actuales.
Los investigadores de los CDCs dijeron que todavía es demasiado temprano para saber si la variante BA.3.2 aumentará la gravedad del COVID-19 como enfermedad, o si causará saturación en el sistema de atención de la salud en EE.UU. Afortunadamente, los casos que surgen de esta nueva variante todavía no se corresponden con un aumento notable en la tasa de mortalidad relacionada con el COVID.
¿Quién está en mayor riesgo?
Las muertes por COVID-19 en EE.UU. siguen siendo de unos 100.000 casos al año, según el análisis más reciente de los CDC, y la mayoría de esas muertes son de estadounidenses mayores de 65 años.
David C. Grabowski, profesor de políticas de atención de la salud en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, aconsejó en un editorial sobre la mortalidad informada recientemente que los adultos mayores deberían “evitar los hogares demasiado poblados y otros entornos de vivienda en que el COVID-19 pueda propagarse rápidamente. En cambio, convendrá buscar lugares con habitaciones individuales, bien ventiladas, con buenas prácticas de control de infecciones”.
El costo humano causado por COVID-19 ha bajado mucho desde los años de la pandemia en que murieron más de 20 millones de personas en el mundo, incluyendo al menos un millón en EE.UU. El virus sigue afectando a decenas de millones de estadounidenses cada año.
Los nuevos datos sobre la variante BA.3.2 parecen indicar a modo anecdótico que también es motivo de preocupación para los adultos mayores y personas inmunocomprometidas.
Los CDCs informaron que dos de los primeros tres pacientes hospitalizados en quienes se detectó la BA.3.2 el pasado invierno eran adultos mayores que ya tenían problemas de salud preexistentes, incluyendo a un paciente que había sido hospitalizado cuatro días antes por una afección cardíaca.
Una variante que se propaga por el mundo
Hoy los investigadores de los CDCs sospechan que el linaje BA.3.2 podría haber surgido en Sudáfrica, donde se registró en noviembre de 2024 por un hisopado nasal en un niño de cinco años. Desde entonces, según el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad de los CDCs, la variante ya apareció en 23 países, incluyendo Mozambique, Países Bajos y Alemania.
La variante parece estar propagándose a mayor velocidad en Europa, donde constituye el 30% de los nuevos casos secuenciados en Dinamarca, Alemania y Países Bajos, aunque todavía no ha representado un aumento en los casos totales de COVID-19 en esas naciones.
Los investigadores alemanes que escriben en The Lancet hallaron que la variante BA.3.2 supera a seis otras variantes de COVID en su capacidad de eludir los anticuerpos que se producen mediante la vacuna de ARNm adaptada, la que se ha usado más entre 2025 y 2026, y esa sería una explicación para la rápida propagación en Europa.
Se advierte, de todos modos, que el análisis actual podría haber subestimado la propagación actual de la BA.3.2 porque muchos países tienen “capacidad limitada de detección y vigilancia genómica”.
Según la última evaluación, la variante BA.3.2 probablemente haya ingresado a EE.UU. por vía de “múltiples introducciones independientes”, basándose en nuestras de viajeros y aguas residuales de aeropuerto, vinculadas con Japón, Kenia, Países Bajos y Reino Unido.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.