Donald Trump asumió como el 47º presidente de Estados Unidos y rápidamente anuló más de 78 decretos de la administración anterior. Entre las medidas más controvertidas están la salida del Acuerdo de París y de la OMS, así como el indulto a 1.500 implicados en el asalto al Capitolio.
En este contexto de cambios, Trump no se contuvo al responder a una periodista brasileña que le preguntó sobre América Latina. “Ellos nos necesitan más de lo que nosotros los necesitamos a ellos”, afirmó sin titubear, añadiendo: “No los necesitamos. Todos nos necesitan”.
Presidentes presentes, pero una postura firme
Aunque Trump mantuvo contactos cordiales con algunos presidentes latinoamericanos, como Javier Milei de Argentina o Nayib Bukele de El Salvador, sus acciones iniciales dejaron en claro que su enfoque hacia la región será pragmático y, para muchos, distante.
Medidas que encienden alarmas
Trump declaró emergencia nacional en la frontera con México, asignando recursos para reducir la inmigración ilegal, uno de los pilares de su campaña. También reinstauró a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo e incluyó a los cárteles de droga como organizaciones terroristas.
En relación a Venezuela, adelantó que dejará de comprar petróleo al país, una decisión que podría desestabilizar aún más al régimen de Nicolás Maduro. Además, insinuó un aumento de aranceles para México y Canadá, lo que podría impactar directamente en los precios de bienes en toda la región.
Una declaración que reabre viejas tensiones
Trump sorprendió con su declaración sobre el Canal de Panamá, sugiriendo que Estados Unidos debería recuperar el control de esta vía estratégica para frenar la influencia china. Esta postura generó críticas inmediatas del presidente panameño, José Raúl Mulino, quien calificó la propuesta como una amenaza a la soberanía.
¿Qué podemos esperar?
Con estas declaraciones y acciones iniciales, Trump deja claro que su visión sobre América Latina está marcada por intereses estratégicos más que por alianzas. Las tensiones podrían aumentar, mientras los países de la región intentan descifrar cómo responder a este nuevo capítulo.