El regreso de la humanidad a la Luna no solo será obra de astronautas y científicos de la NASA. En un giro sorprendente, la agencia espacial estadounidense ha abierto una convocatoria para que voluntarios con estaciones de radio bien equipadas se unan al seguimiento de la nave Orión. Será la primera misión tripulada más allá de la órbita terrestre en más de cinco décadas, y contará con un equipo en tierra más diverso de lo esperado.
Artemis II: el ensayo general antes del alunizaje

Programada tentativamente para abril de 2026, Artemis II llevará a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Hammock Koch y el canadiense Jeremy Hansen— en un viaje de diez días que orbitará la Tierra, cruzará el espacio profundo y sobrevolará la Luna antes de regresar. La misión servirá como validación de sistemas, hardware y protocolos para abrir el camino hacia futuras expediciones en la superficie lunar.
Una invitación insólita
Lo novedoso es la apertura de la NASA a colaboradores externos. La convocatoria pide a instituciones, agencias internacionales y radioaficionados con experiencia en señales de banda S participar en la captura y reporte de la señal de Orión. Además, deberán generar y documentar datos Doppler unidireccionales que permitan verificar la posición y la velocidad de la nave en todo momento.
“Al ofrecer esta oportunidad a la comunidad aeroespacial, podemos identificar capacidades de seguimiento disponibles fuera del gobierno”, explicó Kevin Coggins, administrador asociado para Comunicación y Navegación Espacial. La idea no es nueva: en Artemis I, varias estaciones colaboraron en el rastreo de la nave no tripulada. Esta vez, la diferencia es que cuatro vidas humanas estarán a bordo.
POV: You’re looking at the Moon outside of your window on the Orion spacecraft.
This visualization simulates what the crew of Artemis II might see out the Orion windows on the day of their closest approach to the Moon. Learn more: https://t.co/aNSPEPP6Bv pic.twitter.com/PxIzhBHAxu
— NASA Artemis (@NASAArtemis) August 28, 2025
Escuchar el eco de la Luna desde el jardín de casa

Para quienes sean seleccionados, la experiencia tendrá un componente casi poético: seguir en directo la señal de radio de Orión mientras cruza el espacio profundo, como si un pequeño eco de la Luna llegara hasta sus antenas en la Tierra. Su trabajo no controlará la misión, pero reforzará la redundancia y abrirá un campo de experimentación que podría ser clave en futuras expediciones a Marte.
Una nueva forma de explorar juntos
La NASA describe Artemis II como un ensayo general, pero también como un laboratorio de colaboración abierta. Involucrar a ciudadanos y comunidades académicas en la vigilancia de una misión lunar transforma la percepción de la exploración espacial: ya no es solo un espectáculo lejano, sino una aventura compartida.
Cuando Orión encienda sus motores rumbo a la Luna, no solo serán los astronautas quienes crucen fronteras históricas. También lo harán quienes, desde estaciones en tierra, aporten sus datos para garantizar que la humanidad siga escuchando, alto y claro, el pulso de su viaje.