Según la TSA de Estados Unidos, los perros con las orejas caídas asustan menos a la gente.
Foto: AP

Cuando uno viaja por los aeropuertos de Estados Unidos, es común ver a perros prestando ayuda a los agentes de la Agencia de Seguridad en el Transporte, el cuerpo gubernamental encargado de asegurar los aeropuertos del país. En el futuro, habrá un ligero cambio en la apariencia de los perros que trabajan en el aeropuerto, con un propósito: aliviar la tensión del público.

La agencia, conocida por sus siglas en inglés, “TSA”, afirmó esta semana que estaba en el proceso de conseguir a más perros con orejas caídas en lugar de perros con orejas puntiagudas. De acuerdo con representantes de la agencia, los perros con las orejas caídas generan menos tensión cuando interactúan o comparten espacio con el público en los aeropuertos, sobre todo con los niños.

“Hemos encontrado que la aceptación de los pasajeros de los perros con las orejas caídas es mejor. [Generan] un poco menos de preocupación”, comentó David Pekoske, un oficial de la TSA. “No asustan a los niños”.

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No es un cambio drástico, ya que un 80% de los perros que emplea la TSA ya son de razas con orejas caídas, mientras que un 20% son de razas con orejas puntiagudas. Las razas con orejas caídas que utiliza la TSA incluyen: el labrador retriever, el braco alemán de pelo corto, el braco alemán de pelo duro, el vizsla o braco húngaro y el golden retriever.

Mientras tanto, solo adquiere dos razas de perros con orejas puntiagudas, el pastor alemán y el pastor belga malinois.

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A la hora de elegir un perro para trabajar para la TSA, la agencia tiene en cuenta tres factores: salud; habilidad y disposición para detectar olores; y su forma de se con las personas y sus habilidades sociales. Entrenar a una pareja de un perro y un humana cuesta entre $26.000 y $42.000.

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No obstante, de acuerdo con Christopher Shelton, gerente del centro de entrenamiento de la TSA en San Antonio, Texas, la agencia no descartará a un perro automáticamente por sus orejas. Lo más importante son las cualidades del perro, afirma Shelton.

La TSA emplea casi la mayor cantidad de perros de cualquier agencia gubernamental en Estados Unidos. Este año, las jubilaciones de los perros en la agencia se han convertido en un acontecimiento diario, ya que los perros están envejeciendo.

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Sea cual sea la apariencia de sus perros, la TSA sigue manteniendo una regla firme: no se deben tocar mientras están trabajando.

[Washington Examiner]