Photo: Charles J Sharp (Wikimedia Commons)

El eclipse solar total que recorrió Estados Unidos en 2017 no va a volver a ocurrir hasta 2045, así que los científicos aprovecharon la ocasión para investigar multitud de cosas. Entre ellas, el comportamiento de las abejas durante los minutos en que la luna se interpuso entre la Tierra y el sol.

Las abejas son criaturas diurnas. Como la mayoría de nosotros, trabajan durante el día y duermen en sus colonias por la noche. Puesto que la luz del sol parece jugar un papel importante en esta rutina, un grupo de investigadores de la Universidad de Missouri se preguntó si el eclipse las confundiría o incluso haría que se fueran a dormir antes de tiempo.

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Con ayuda de cientos de voluntarios, colocaron micrófonos en campos de flores dentro de la trayectoria del eclipse y esperaron. Sus hallazgos, publicados esta semana en Annals of Entomological Society of America, sugieren que hubo un cambio abrupto en las abejas durante el eclipse.

Los micrófonos oyeron a las abejas volando con lentitud durante las fases parciales del eclipse, pero cuando llegó la oscuridad total, reinó el silencio. Se monitorizaron 16 lugares distintos y solo se detectó el zumbido de una abeja durante la totalidad del eclipse. Los zumbidos largos y lentos del eclipse parcial, por otra parte, podría significar que estaban volviendo a sus colmenas, creyendo equivocadamente que era hora de descansar.

Las conclusiones son similares a las de un estudio de 1991 que descubrió que las cigarras del desierto de Arizona dejaron de cantar durante los 40 minutos de un eclipse solar parcial. Ya en 1973 se había descubierto que las ardillas se inquietan y corren más durante los eclipses, mientras que en 1983 se observó que los toros azules de un zoológico de la India alteraron sus periodos de alimentación y descanso durante un eclipse solar parcial.

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[Annals of Entomological Society of America vía MentalFloss]