Una Steatoda triangulosa
Photo: Wikimedia Commons

Normalmente, las ara├▒as huyen de la luz y prefieren los entornos en penumbra a la hora de tejer sus telas, pero la definici├│n de normalidad es relativa en estos d├şas. Un equipo de cient├şficos ha constatado un cambio curioso en las ara├▒as. Est├ín dejando de temer la luz y la raz├│n, una vez m├ís, es el ser humano.

El descubrimiento se ha producido un poco de manera fortuita. De camino a su trabajo en la Universidad de Regensburg, el bi├│logo Tomer Czaczkes se fij├│ en que muchas ara├▒as tejen sus telas cerca del alumbrado p├║blico o de las luces de los hogares. Intrigado por este cambio en especies normalmente aficionadas a la oscuridad, Czaczkes y su equipo reunieron sacos de huevos de ara├▒a recogidos en Alemania, Francia e Italia y los incubaron en c├ímaras que ten├şan una mitad a oscuras y la otra bien iluminada.

La bi├│loga Ana Mar├şa Bastidas-Urrutia, coautora del estudio en la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich explica que la procedencia de los ar├ícnidos afecta directamente a su gusto por la luz:

Descubrimos que las cr├şas de ara├▒a obtenidas de entornos rurales evitaban el lado iluminado y constru├şan sus telara├▒as en el oscuro. Las ara├▒as de ciudad, por contra, no tienen una preferencia por ninguno de lados y se aventuran en los dos por igual.

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El estudio se ha liitado a la Steatoda triangulosa, una ara├▒a casera muy com├║n conocida como falsa viuda, pero probablemente sea aplicable a otras especies t├şpicas de entornos urbanos en Europa.┬áEn cuanto a la raz├│n de este cambio en el comportamiento, podr├şa deberse a algo tan simple como la b├║squeda de alimento. Muchos insectos voladores como las polillas se sienten irresistiblemente atra├şdos por la luz. Tejer la tela en un lugar iluminado garantiza a las ara├▒as un suministro ilimitado de presas por las noches. [NCBI v├şa Telegraph]