Un golpe a las DAOs y la descentralización en el mundo cripto
La industria de las criptomonedas se ha caracterizado por su espíritu libertario, buscando evitar regulaciones tradicionales mientras ofrece servicios que imitan los de la economía tradicional. Sin embargo, este enfoque ha llevado a conflictos legales constantes, como el caso reciente contra Lido DAO, una de las organizaciones autónomas descentralizadas (DAOs) más grandes de web3.
Un juez federal en California dictaminó esta semana que Lido, acusada de vender valores no registrados, es una «entidad legal» bajo la ley estatal. Esto significa que, aunque se presente como un sistema descentralizado, opera bajo las reglas de una sociedad general, lo que la hace responsable de cumplir con regulaciones financieras. La decisión también señala a los grandes inversionistas detrás de Lido, como Paradigm Operations y Andreessen Horowitz, como miembros de esa sociedad, haciéndolos responsables de las acusaciones. Sin embargo, Robot Ventures, otra firma asociada, fue excluida de esta responsabilidad.
¿Son realmente descentralizadas las DAOs?
Lido DAO argumentó en su defensa que no es una entidad legal, sino simplemente un software que opera de forma automática. Sin embargo, el juez Vince Chhabria rechazó este planteamiento, destacando cómo la industria cripto busca evitar definiciones legales para eludir responsabilidades. “El caso plantea preguntas importantes sobre la capacidad de las personas en el mundo cripto para protegerse de la responsabilidad mediante arreglos legales novedosos,” escribió el juez.
La defensa de Lido ha sido controvertida. Dolphin CL, LLC, una compañía creada apenas en julio para manejar este caso, argumentó que Lido no puede ser considerado responsable porque no es una organización tradicional. Sin embargo, este razonamiento no logró convencer al tribunal, que subrayó que las DAOs, aunque disfrazadas de «modelos revolucionarios,» se asemejan más a las corporaciones tradicionales de lo que sus defensores están dispuestos a admitir.
La batalla regulatoria que define al mundo cripto
El caso de Lido pone de manifiesto un debate central en la industria cripto: si sus activos deben considerarse valores o mercancías. Mientras que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) clasifica muchos criptoactivos como valores, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) los trata como mercancías, como el oro. Esta discrepancia ha generado confusión y una «guerra de competencias» entre reguladores.
El demandante, Andrew Samuels, acusa a Lido de vender valores no registrados bajo el pretexto de evitar el escrutinio regulatorio. Por su parte, Lido insiste en que sus tokens LDO no califican como valores. Sin embargo, este caso es un ejemplo más de cómo la creciente influencia de las criptomonedas ha atraído un nivel de escrutinio que amenaza con redefinir el sector.
Reacciones y el impacto en el sector
La decisión del juez ha generado críticas entre los defensores de las DAOs. Miles Jennings, abogado de a16z crypto, calificó el fallo como un “gran golpe para la gobernanza descentralizada.” A pesar de estas reacciones, el caso de Lido podría marcar un precedente importante para determinar cómo las DAOs y otras organizaciones cripto deben operar dentro de los marcos legales existentes.