Hay un ingrediente en los productos relacionados con el cannabis que no se estudió tanto como otros y que tal vez no sea tan inocuo como indica la publicidad, según sugiere un reciente trabajo de investigación.
Los científicos de la Universidad de Connecticut estudiaron los efectos del cannabidiol, conocido también como CBN, en ratones de laboratorio. Y hallaron evidencia de que los ratones podían desarrollar dependencia física del CBN y que el CBN puede imitar algunos de los efectos psicoactivos del tetrahidrocannabinol (THC). Aunque hay que seguir investigando, los hallazgos indican que los productos con alto contenido de CBN no están libres de riesgos, afirman los investigadores.
“El marcado aumento de la demanda de productos cannabinoides menores en estos últimos años ha sido más veloz que la investigación empírica sobre sus supuestos efectos en la salud”, escriben en su trabajo, publicado en noviembre en Drug and Alcohol Dependence.
Lo que no se conoce del CBN
Los principales ingredientes activos del cannabis son el THC y el cannabidiol (CBD). El HCC es el responsable principal del “subidón” psicoactivo del cannabis.
La marihuana tiene muchos cannabinoides en cantidades menores que empezaron a ganar popularidad, incluyendo al CBN. Se supone que el CBN, en comparación, tiene un efecto psicoactivo más leve, y los productos comestibles o las gomitas masticables que lo contienen suelen venderse como ayudas libres de THC para poder dormir o relajarse, sin que formen hábito. Sin embargo los autores del estudio dicen que no se ha investigado mucho el CBN, en cuanto a sus potenciales efectos a largo plazo, principalmente.
Los investigadores les dieron a los ratones de laboratorios dosis de CBN dos veces al día durante cinco días consecutivos. Hallaron que los ratones parecían desarrollar tolerancia al CBN, lo que significa que los efectos de la droga eran menores a medida que pasaba el tiempo. Luego, al sexto día les dieron a los ratones otra medicación que bloquea unos receptores que activan los cannabinoides, y los ratones empezaron a mostrar señales de abstinencia, como temblor en las patas o movimientos bruscos con la cabeza.
Algunos de los otros experimentos del equipo sugerían que el CBN produce un “subidón” más leve que el del THC. Al mismo tiempo, los ratones que se habían entrenado a responder al THC respondían de manera similar al CBN, lo que sugiere que el CBN puede activar algunos de los mismos procesos en el organismo que los que causan la dependencia al THC, dicen los investigadores.
«Estos datos indican que la administración reiterada de CBN induce la tolerancia y la dependencia física”, escriben en su trabajo.
Lo que significaría para los que toman CBN
Los ratones no son humanos, por lo que no hay certezas de que estos efectos también se produzcan en nuestra biología. E incluso si las personas pudiéramos desarrollar dependencia del CBN eso no necesariamente sería un riesgo grave para la salud. Hay millones de personas que dependen de la cafeína, por ejemplo, y muchas tendrían síntomas de abstinencia como dolor de cabeza si tuvieran que dejar de tomar café de repente. Pero los estudios también han mostrado siempre que consumir cafeína constituye en general un hábito saludable en la mayoría de los casos, siempre y cuando se tome con moderación.
Al mismo tiempo hay sustancias que tienen mayor de probabilidad de causar dependencia perjudicial, que afecta la vida de la persona, y hay personas que pueden desarrollar este tipo de dependencia del THC y el cannabis en general. Los resultados de este trabajo sugieren que promocionar el CBN como sustancia que no forma hábito en realidad no es una práctica veraz.
Los investigadores argumentan que hay que estudiar el CBN mucho más para poder entender sus potenciales riesgos y beneficios. Mientras tanto, agregan que hay que ser cautelosos antes de creer en la publicidad que busca vender estos productos.
“El CBN podría tener valor terapéutico”, dijo Steven Kinsey, autor del trabajo y profesor en la Facultad de Enfermería Elisabeth DeLuca de la Universidad de Connecticut, en declaraciones de la universidad. “Pero hasta tanto sepamos más sobre las dosis y los efectos a largo plazo, el mensaje para los consumidores es simple: cuidado al comprar”.