Captura de pantalla: Behind the Curve

Se llama Behind the Curve, documental que emite Netflix sobre la “búsqueda” incansable de los terraplanistas por demostrar que la tierra es plana. Los dos minutos finales definen perfectamente el surrealismo de la función. Un experimento con una linterna debía darles la razón.

“La ciencia está teniendo problemas para combatir lo que hacemos”, dice el youtuber y tierraplanista Mark Sargent al principio de Behind the Curve, citando el hecho de que puede ver los rascacielos de Seattle desde la casa de su madre en Whidbey Island, cuando “deberían estar escondidos detrás de la curvatura de la Tierra”.

Sargent es uno de los iluminados del movimiento, probablemente de los más activos. “La razón por la que estamos ganando contra la ciencia es porque ellos nos lanza las matemáticas como única fuente”, dice el youtuber en otro momento. Sargent y otros defensores de una Tierra Plana creen que nuestro planeta está cubierto por una gigantesca cúpula, con el sol y la luna girando en círculos sobre nuestras cabezas.

“La Antártida no es un continente unificado, sino un gigantesco muro de hielo, como dice Juego de Tronos”, explica Sargent, “que rodea los continentes de la Tierra”. En el documental también se dejan ver teorías que hablan del continuo descubrimiento continentes adicionales, “más allá del muro”.

Sea como fuere, Behind the Curve se adentra en esa mentalidad que propaga proposiciones dogmáticas y no científicas como la Tierra Plana, incluido lo que sucede cuando sus conclusiones preconcebidas son cuestionadas por su propia evidencia experimental.

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Por ejemplo, uno de los momentos más destacables se produce cuando Bob Knodel, uno de los anfitriones de un canal de YouTube muy popular sobre el movimiento, guía a los espectadores a través de un experimento que involucra un giroscopio láser.

A medida que la Tierra gira, el giroscopio parece inclinarse fuera del eje, manteniéndose en su posición original a medida que la curvatura de la Tierra cambia en relación. “Lo que encontramos es que, cuando encendimos el giroscopio, descubrimos que estábamos captando una deriva. Una deriva de 15 grados por hora”, dice Knodel, reconociendo que el comportamiento del giroscopio confirmó exactamente lo que esperarías de un giroscopio en un globo giratorio.

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Captura de pantalla: Behind the Curve

Y luego continúa, “obviamente nos sorprendió. Wow, eso es un problema. Obviamente, no estábamos dispuestos a aceptar eso, así que comenzamos a buscar formas de refutarlo, en realidad estaba registrando el movimiento de la Tierra”.

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El giroscopio láser luego se descubre que es un dispositivo de 20.000 dólares que lograron embaucando a varias personas. A pesar de intentarlo con otros experimentos, el giroscopio se comporta de manera consistente, como si la Tierra “fuera” redonda.

Pero si hay un momento cumbre en este documental se produce justo al final de la producción, en la escena donde tiene lugar el denominado como “experimento de la luz” con el coanfitrión de Knodel, Jeran Campanella.

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Campanella diseña un experimento que involucra tres postes de la misma altura y un láser de alta potencia. La idea es configurar tres puestos de medición en una longitud de casi 6 kilómetros de igual elevación. Una vez que el láser se activa en el primer puesto, su altura se puede medir en los otros dos. Si el láser está a 12 kilómetros en el primer poste, luego a 8 kilómetros en el segundo, entonces indica que los puestos de medición están colocados sobre la curvatura de la Tierra.

Su primer intento se hace imposible porque estaba a demasiada distancia, así que Campanella cambia a un experimento similar, aunque algo más “casero”. Con una linterna en vez de un láser (ver vídeo de arriba).

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Con dos agujeros cortados en láminas de espuma de poliestireno a la misma altura, el hombre espera demostrar que una luz que brilla a través del primer agujero aparecerá en una cámara detrás del segundo agujero, lo que indica que la luz, colocada a la misma altura que los agujeros, viajó en línea recta a través de la superficie de la Tierra Plana.

Si la luz necesita elevarse a una altura diferente de los agujeros, esto indicaría una curvatura, invalidando que la Tierra es plana.

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Campanella observa cuando la luz se activa a la misma altura que los orificios, pero la luz no se puede ver en la pantalla de la cámara. “Levanta tu luz, muy por encima de tu cabeza”, le dice Campanella a su compañero. Entonces sí, la luz aparece inmediatamente en la cámara.

“Oh, interesante”, dice Campanella. “Eso es interesante”, momento en que el documental termina. [YouTube]

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