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Ciencia

Lo que no te contaron sobre el deseo femenino: cuando el cuerpo cambia, pero el placer no tiene por qué acabar

El deseo sexual puede menguar con la llegada de la menopausia, pero no está condenado a desaparecer. Este artículo revela por qué ocurre, qué hay detrás de la pérdida de libido y cómo puede recuperarse una vida sexual satisfactoria con soluciones médicas, emocionales y prácticas al alcance de todas.
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La menopausia trae consigo muchos cambios, pero uno de los más silenciados es el que afecta al deseo y la intimidad. Muchas mujeres enfrentan una disminución de la libido y molestias físicas que dificultan sus relaciones, sin saber que existen estrategias eficaces para revertir esa situación. Aquí exploramos cómo recuperar el bienestar sexual con un enfoque integral que atiende tanto lo físico como lo emocional.


Cómo impactan las hormonas en la intimidad

Durante la menopausia, las hormonas femeninas sufren una caída significativa, y esto afecta directamente a la sexualidad. El estrógeno, encargado de mantener la lubricación y elasticidad vaginal, disminuye y provoca sequedad, incomodidad e incluso dolor durante las relaciones. A su vez, la testosterona, aunque presente en menor cantidad en las mujeres, también desciende, afectando el deseo y la excitación.

Pero no todo se reduce a lo físico. La conexión emocional dentro de la pareja puede resentirse. Esther Perel, reconocida psicoterapeuta, destaca que la rutina y la falta de novedad en las relaciones a largo plazo pueden influir tanto como los cambios hormonales. Por eso, abordar esta etapa requiere una mirada que incluya cuerpo y mente.


Claves para recuperar el placer

El bienestar sexual durante y después de la menopausia es posible. Para lograrlo, es clave elegir tratamientos adaptados a cada caso:

Lo que no te contaron sobre el deseo femenino: cuando el cuerpo cambia, pero el placer no tiene por qué acabar
© Alex Green – Pexels

Terapia hormonal: la terapia de reemplazo hormonal (TRH) ayuda a equilibrar los niveles de estrógeno y puede aplicarse en forma de cremas, óvulos o comprimidos. Es eficaz para mejorar la lubricación y el deseo. Especialistas como la Dra. Lara Briden recomiendan comenzar con estrógeno vaginal ante casos de sequedad intensa.

Lubricantes y humectantes: ideales para quienes no usan TRH, estos productos proporcionan alivio inmediato y reducen la irritación, facilitando relaciones más cómodas y placenteras.

Ejercicios del suelo pélvico: reforzar la musculatura vaginal mediante ejercicios como los de Kegel favorece la circulación y mejora la respuesta sexual.

Terapia sexual y emocional: en muchos casos, hablar con un profesional puede ser clave para reactivar el deseo, sobre todo si hay desgaste emocional o dificultades en la pareja.


Volver a disfrutar, sin culpa ni tabúes

Muchas mujeres, tras adoptar estas estrategias, recuperan el placer perdido. El tratamiento adecuado, sumado al diálogo emocional y la conexión con la pareja, puede transformar esta etapa en una oportunidad para explorar una nueva dimensión del deseo. La menopausia no es el fin de la vida sexual: con información, acompañamiento y actitud, puede ser el comienzo de una etapa más libre, consciente y satisfactoria.

Fuente: Infobae.

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