Es capaz de medir el grado en el que se dobla un material con la misma precisión que los sensores comerciales, pero es un poco más simple. De hecho, es tan simple como un rectángulo dibujado a lápiz sobre un papel. Además, puede ser el futuro de los wearables.

El experimento se ha llevado a cabo en el Instituto de Ciencia y tecnolog√≠a de Pek√≠n. Un equipo dirigido por Yue Zhang ha logrado fabricar un sensor piezoresistivo capaz de detectar la torsi√≥n, y consistente en un simple trozo de papel con un rect√°ngulo dibujado con un l√°piz de grafito com√ļn y corriente.

El grafito es conductor de la electricidad, pero tiene una elevada resistencia. Al doblar el papel, esta resistencia aumenta o disminuye en función de hacia donde se doble el papel, lo que permite medir con efectividad el grado en el que se doble el material unido al papel. En las pruebas realizadas por los investigadores, esta humilde solución ha servido para detectar los movimientos de una mano (con los rectángulos de papel pegados a los dedos, determinar el grado en el que se doblaba una pieza de plástico, o el ángulo en el que se abre la cubierta de un libro.

No es la primera vez que se trata de fabricar un sensor similar. El trabajo de Zhang se basa en un estudio similar realizado en la Universidad de Illinois el a√Īo pasado, pero este est√° sensiblemente m√°s perfeccionado respecto a la primera versi√≥n.

Advertisement

Lo mejor es que este sensor improvisado puede usarse miles de veces sin que pierda sus propiedades y su coste es ridículo. Aparte de para servir en situaciones de emergencia, versiones mejor construidas de este sensor podrían utilizarse para medir tensión y movimiento en todo tipo de dispositivos wearables. [Advanced Functional Materials vía New Scientist]

Foto: Wikimedia Commons

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)