La réplica del machete que llevaron los astronautas de Apollo 11.
Foto: Tommy Kearns

Cuando la NASA mandó a los humanos a la Luna por primera vez, quería que sus astronautas estuvieran preparados para cualquier cosa. Por lo tanto, aparte de proporcionarles comida, mapas y suministros médicos, los astronautas del Apollo 11 también tenían un machete de 43 centímetros.

Sí, has leído bien. Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins fueron a la Luna con un machete. El cuchillo, fabricado por W.R. Case & Sons Cutlery Company, formaba parte de un pack de supervivencia estándar. Este año, la empresa ha fabricado una versión comercial, una réplica cuyo precio es 233 dólares, como homenaje del quincuagésimo aniversario del aterrizaje en la Luna. He probado el cuchillo a fondo, siempre respetando las leyes de armas de Nueva York, claro está.

Es divertido imaginar a Aldrin en su traje espacial armado con un machete para defenderse de los ataques de posibles alienígenas, pero su verdadero propósito era un poco diferente, más terrestre.

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“Desde el principio del Proyecto Mercury, la NASA siempre ha incluido equipos de supervivencia en sus naves espaciales en caso de que hubiera necesidad de un aterrizaje imprevisto en algún lugar de la Tierra”, afirmó Bill Barry, el historiador principal de la NASA, en un correo a Gizmodo.

“Dado que la mayoría de la Tierra está cubierta por agua, los equipos de supervivencia tienen balsas salvavidas y dispositivos de flotación”, comentó Barry. “No obstante, también incluyen artículos para la supervivencia en la Tierra, los cuales permitirán que las tripulaciones esperen de forma segura en la mayoría de las condiciones a que les recojan”.

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Básicamente, se esperaba que los astronautas aterrizaran en algún sitio del Océano Pacífico. El lugar contaría con la presencia de barcos en coordenadas específicas para recoger el módulo. Pero, si por alguna razón el módulo aterrizara en otro sitio lejos del equipo de recogida, los astronautas podrían utilizas los artículos, como el machete, para sobrevivir.

Un ilustración de la NASA de 1969 del equipo de supervivencia. ¿Ves el cuchillo?
Ilustración: NASA

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De acuerdo con el dossier de la prensa distribuido antes de la misión de Apollo 11 en 1969, el equipo de supervivencia fue diseñado para “proporcionar una capacidad de supervivencia de 48 horas en agua o tierra para tres tripulantes que aterrizan a 40 grados latitud norte y 40 grados latitud sur”. Además del machete, el pack, que se guardaba encima del asiento del piloto, contenía una balsa para tres personas, gafas de sol, un botiquín, agua, equipo de radio, crema de protección solar y un equipo de desalación de agua.

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Aunque la NASA no explicó específicamente por qué creía que los astronautas necesitaban un cuchillo capaz de de cortar por la jungla (Barry simplemente lo llamó una “herramienta para cortar”), es fácil imaginar su propósito. Es el propósito de cualquier machete. Un cuchillo así se podría usar para cortar un camino por el sotobosque, cortar corteza de árbol o pelar fruta. Quizá lo podrían utilizar para cazar o defenderse.

La réplica del cuchillo.
Foto: W.R. Case & Sons Cutlery Company

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Dicho esto, vamos a hablar del cuchillo. La versión comercial del cuchillo de acero inoxidable de W.R. Case & Son se extiende un poco más de 30 centímetros del mango, con un borde afilado por un lado y una cuchilla de sierra cubriendo el lomo. El mango está hecho de un tipo de polímero sintético blanco, y está fijado por clavos de latón.

Aunque parte del mango parece que ha sido producido por la impresión 3D, la hoja de información que viene con el cuchillo afirma que los materiales del mango fueron seleccionados para que el cuchillo no se desgasificara, lo cual hubiera introducido partículas en la atmósfera de la cápsula Apollo. El cuchillo también tenía que ser ligero y no inflamable. Al final, el machete de Apollo 11 tenía un mango de aluminio en vez de plástico, aparte de una funda de metal que impediría que le hiciera daño a alguien si se salía del pac y empezaba a flotar dentro de la cápsula.

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“Es un cuchillo increíble”, dijo Hudson Hongo, un editor en Gizmodo y experto en cuchillos, antes de empezar jugar con el.

Me puedes llamar Rambo.
Foto: Tommy Kearns

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Encontrar un sitio en Nueva York donde puedes usar un cuchillo para cortar sotobosque fue casi imposible. Es ilegal cargar un cuchillo más grande de 10 centímetros en un lugar público, y como ya saben, la hoja del machete en mucho más grande que eso.

Solo hay unas excepciones para la población civil. Entre ellas está llevar el cuchillo a un lugar donde se utilizará para “cazar, pescar, hacer camping, hacer senderismo, hacer un pícnic o desempeñar un empleo que requiere un cuchillo”; exhibir un cuchillo como parte de una actuación teatral o del ejército; transportar el cuchillo entre el lugar donde lo compraste, tu casa y la tienda de reparaciones; o cargarlo como miembro de los Boy Scouts, las Girl Scouts u organizaciones similares que necesitan el cuchillo para realizar las actividades del grupo.

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En otras palabras, no podía llevar el cuchillo al parque para cortar bambú y cañas. Y aunque le pregunté a muchos amigos, no pude encontrar a uno que tenía un jardín con hierba descontrolada podía cortar. Al final, terminé en el jardín de Kelly Bourdet, editor jefe de Gizmodo, donde mi objetivo era cortar su mala hierba.

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Sentí mucha emoción usando el machete para cortar artemisa, hierba carnicera y trébol. Me agaché y di hachazos, esforzándome para imaginar que no estaba en el jardín de mi jefa. En mi mente, era un astronauta perdido en una jungla tropical densa. El cuchillo no fue lo suficiente afilado para realizar cortes precisos de las hierbas pequeñas, pero me imagino que hizo todo lo que debe hacer un machete.

Una forma totalmente válida de usar un machete.
Foto: Tommy Kearns

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Por supuesto, los que compran este cuchillo no van a cortar hierba. Probablemente lo colgarán en su pared y dirán “oh” y “ah” mientras piensan que han gastado más de $200 dólares en una imitación de un cuchillo que la NASA mandó al espacio. Es un artículo genial, en mi opinión, pero si necesitas un machete, puedes encontrar uno bueno, que no fue optimizado para los viajes espaciales, por menos de 50 dólares.

Aún así, si alguna vez estás en la Luna combatiendo alienígenas hostiles, es genial saber que existe un arma apropiada para la situación.