Una nueva hazaña científica desde Edimburgo
Casi tres décadas después de clonar a la oveja Dolly, los investigadores del Instituto Roslin de la Universidad de Edimburgo volvieron a marcar un hito en la biotecnología. Lograron crear cerdos resistentes a la peste porcina clásica (PPC), una de las enfermedades más destructivas del ganado porcino, mediante edición genética de precisión.
El estudio, publicado en la revista Cell, demostró que una modificación mínima en un gen clave puede conferir inmunidad total frente al virus, sin afectar la salud ni la fertilidad de los animales. Se trata de un avance con implicaciones profundas para la producción ganadera, la sostenibilidad agrícola y la prevención de futuras crisis sanitarias.
El gen que detiene al virus
El trabajo se centró en el gen DNAJC14, responsable de producir una proteína que los pestivirus utilizan para replicarse dentro de las células. En experimentos previos con cultivos celulares, una leve alteración en este gen había detenido la multiplicación viral.
Los científicos aplicaron el mismo cambio directamente sobre embriones porcinos, que luego fueron implantados en madres sustitutas. Una vez alcanzada la madurez, los animales editados fueron expuestos al virus bajo estrictas condiciones controladas en la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal (APHA) del Reino Unido.
El resultado fue categórico: los cerdos modificados permanecieron completamente sanos, mientras que los del grupo de control desarrollaron fiebre, lesiones y síntomas severos típicos de la PPC.
“La peste porcina clásica devastó la ganadería hace 25 años. Este avance puede cambiar el futuro del sector”, señaló Helen Crooke, subdirectora de virología de mamíferos de la APHA.
https://x.com/pauli_areal/status/1980735459002396915
Biotecnología con impacto global
La PPC está erradicada en el Reino Unido desde 1966, pero sigue siendo endémica en Asia, África, América Latina y parte de Europa. Su control exige campañas de vacunación y sacrificios masivos, con enormes pérdidas económicas.
Los brotes históricos británicos provocaron la eliminación de más de 75.000 cerdos, afectando a miles de productores. La edición genética podría reducir drásticamente ese riesgo y servir como complemento a las vacunas tradicionales, fortaleciendo la resiliencia del sistema agroalimentario.
Además, el mismo gen participa en la replicación de virus que afectan al ganado bovino y ovino, lo que abre la puerta a aplicar la técnica en otras especies y generar una protección más amplia frente a pestivirus.
Ética y sostenibilidad en la era genética
El investigador Simon Lillico, coautor principal del estudio, subrayó la dimensión moral del hallazgo:
“Si podemos crear animales resistentes a enfermedades, existe un imperativo ético para hacerlo”, afirmó.
El proyecto fue posible gracias al Centro de Investigación e Imagenología de Grandes Animales del Instituto Roslin, que permite criar y estudiar animales editados genéticamente con los más altos estándares de bioseguridad.
Más allá de la protección sanitaria, los científicos remarcan que la edición genética puede reducir el uso de antibióticos, mejorar el bienestar animal y fomentar una agricultura más sostenible.
You know, people freak out when #cloning is mentioned. But here's how I look at it. #Dolly the sheep was cloned in 1996, nearly 30 years ago. This was a sheep cloned from an adult somatic cell. And then we heard basically nothing about cloning for the last 30 years?
Oh but… pic.twitter.com/uSJk5EpE9U
— Dr Sherri Tenpenny (@BusyDrT) June 27, 2024
De la investigación al campo
Aún faltan evaluaciones regulatorias y ambientales antes de que estos animales puedan llegar a granjas comerciales, pero los expertos confían en que la Ley de Crianza de Precisión del Reino Unido —aprobada recientemente— facilitará la transición.
Casos previos, como el de la empresa Genus, que desarrolló cerdos resistentes al síndrome respiratorio y reproductivo porcino, ya marcaron el camino. En Estados Unidos, esos animales obtuvieron aprobación comercial y podrían llegar al mercado en 2026.
En el caso de Roslin, el enfoque es aún más ambicioso: impedir la infección desde su origen, eliminando directamente el mecanismo que el virus necesita para reproducirse.
Un paso hacia el futuro de la sanidad animal
La doctora Christine Tait-Burkard, líder del grupo de investigación, destacó que el logro “marca una nueva era en la prevención de enfermedades animales”. Por su parte, Emily Clark, del Instituto Europeo de Bioinformática, añadió que el estudio “acerca la posibilidad de una ganadería más sana, eficiente y segura”.
Los científicos coinciden en que este avance trasciende lo agrícola: podría servir como modelo para diseñar estrategias de resistencia genética frente a otras enfermedades zoonóticas, ayudando a prevenir pandemias en la interfaz entre humanos y animales.
Fuente: Infobae.