La nueva serie de sátira de HBO, The Franchise, de Armando Ianucci y Jon Brown dirigida por Sam Mendes, al principio parecería querer burlarse del boom de las pelis de superhéroes, justo cuando el género está pasando por una crisis de identidad. Pero no solo han visto los creadores lo que implica hacer este tipo de películas taquilleras, sino que hacen bromas porque les importa y al menos tienen algunas ideas de cómo lograr que las franquicias de los superpoderosos encuentren de nuevo su chispa.
“Sentimos que interesaba tanto porque las películas de franquicias parecen estar pasando por una crisis” le dijo Brown a the Hollywood Reporter durante una entrevista sobre la serie. “Hay una sensación en The Sopranos de que estás viendo algo que se va esfumando, un sentimiento de final de imperios. Y eso fue el trasfondo para una serie que es una comedia en el lugar de trabajo y también una sátira sobre esta cultura. Es como la gallina de los huevos de oro que sabe que su mejor época va quedando atrás”.
Pero solo porque The Franchise parezca que sabe dónde golpear, no necesariamente a las películas o a sus fans, sino a cómo los esforzados creativos quedan atrás por causa de que los ejecutivos se meten y cambian la respuesta cultural, eso no significa que también sientan cariño por el género que están satirizando, en especial la gente de detrás de escena que The Franchise elige seguir en lugar de ir con las historias de las estrellas, o los ejecutivos y productores con sus cambiantes caprichos. “No es una serie de cinismo”, dijo Mendes. “Hay algo de romance en hacer pelis, y una sensación de esperanza detrás de todo esto, y Jon logró captar todo eso”.
Dando lo mejor
“Hay que ser respetuoso con estas películas y con la gente involucrada porque todos están intentando hacer las cosas bien, dando lo mejor”, añadió Brown. “Hay gente que considera que son películas con fórmulas pero si vas al set verás que todos intentan dar lo mejor de sí para hacer algo especial”.
Sin embargo, incluso con esa perspectiva afectuosa, eso no quiere decir que toda la investigación que Brown, Ianucci y Mendes pusieron en la creación de la franquicia de superhéroes no les haya dejado con ideas de lo que harían si fuesen…una famosa colección de cerebros que estuviesen a cargo de todo”.
“En los inicios de Marvel podían tomar decisiones propias de editorial y elenco. Siendo que la relación con la base de fans cambió, y que se han puesto en la posición de ir a buscar fans que en realidad seguían a esas fases anteriores. Cuando empiezas con eso, tus decisiones se basan en el temor. Pienso que si pierdes el miedo en lo que haces te irá mejor”. concluyó Brown.