Cuando hay que limpiar esqueletos de animales para exhibirlos en los museos, los curadores tienen varias opciones. Pueden usar sustancias químicas o enzimas para disolver los restos de carne, o pueden soltar una colonia de escarabajos dermestídeos para que coman esos restos y dejen limpio el esqueleto. Ahora, un nuevo trabajo de investigación ofrece una solución menos costosa y arriesgada.
Unos investigadores de Irán y Alemania hicieron la prueba con larvas de escarabajo que suelen usarse como alimento para mascotas. Y los resultados que se publicaron ayer en PLOS One indican que los pequeños gusanos eliminaron con eficiencia los restos de carne de los esqueletos de animales de distintos tamaños, desde pequeños murciélagos egipcios hasta un lobo adulto y grande. Lo único que tuvo que hacer el equipo fue poner una cantidad de estos super gusanitos en un espacio cerrado junto con el esqueleto, y las larvas hicieron su trabajo en horas o días, sin causar daños importantes a los huesos.
“Los súper gusanos son realmente rápidos si los comparas con otros métodos tradicionales, son más amigables con el medio ambiente y son súper fáciles de mantener”, le dijo a Science Nilcofar Alaei Kakhki, coautor del estudio y bioinformático del Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart, Alemania.
Todo un arte
Según este trabajo los especímenes esqueléticos son “esenciales” en las colecciones de los museos, y sirven a propósitos educativos y académicos para los expertos y el público. Pero preparar los esqueletos para que se exhiban puede ser una tarea ardua. Al examinar y limpiar los huesos hay que preservar características anatómicas complejas, tanto antes como después de que se pongan en exhibición.
Por lo tanto, las técnicas de limpieza que no sean efectivas pueden “causar daños irreversibles y restarle valor científico y utilidad para su exhibición pública”, indican los autores del trabajo. Como métodos tradicionales, las enzimas o el tratamiento con químicos son los más comunes, pero resultan costosos y pueden dañar los huesos más frágiles.
Por eso, en los últimos años, algunos de los museos más importantes, como el de Historia Natural del Reino Unido o el Smithsonian de Historia Natural, optaron por la limpieza biológica con escarabajos dermestídeos. Los escarabajos ofrecen varias ventajas con respecto a las soluciones químicas, pero también causan algunos problemas, como el hecho de que puedan escapar, o que dejen huevos que no se detectan “y todo eso podría poner en riesgo las colecciones del museo”, señalaron los autores.
Rebuscar en el enorme mundo de los insectos
El equipo que llevó a cabo el reciente trabajo se preguntó si habría otra especie de insecto adecuada para esta tarea. Después de todo, hay más especies de las que podemos contar. Y decidieron usar los súper gusanos (Zophobas morio) que son las larvas de los escarabajos oscuros. Había dos razones: los super gusanos no forman pupas en condiciones de sobrepoblación, y no infestarían a los especímenes; además suelen usarse como alimento para animales, lo que significa que son fáciles de conseguir y su costo es reducido.

En cuanto a su capacidad de limpieza, lo que sospechaba el equipo se confirmó. Hay que aclarar que en cierto grado hubo algo de daño en los huesos más frágiles, pero al probar con diferentes poblaciones de gusanos y diferentes tamaños de animal, el equipo logró encontrar la proporción ideal de súper gusanos limpiadores, unos 10 a 15 gramos de gusanos por cada gramo de carcasa.
“A diferencia de los métodos químicos tradicionales o de las colonias de escarabajos dermestídeos, con esta técnica se preservan los huesos delicados, además de que es un método amigable con el medio ambiente y más seguro para las colecciones de los museos porque minimiza el riesgo de infestación y facilita la tarea de mantener una colonia disponible”, indicaron en un comunicado de prensa.
