ReconstrucciĂłn del posible aspecto de un Neandertal.

Los neanderthales no eran conocidos precisamente por cepillarse los dientes. Es una suerte que sea asĂ­, porque esa falta de higiene es lo que nos estĂĄ permitiendo estudiar su dieta. Los Ășltimos hallazgos al respecto arrojan claves inesperadas sobre esta especie de hominidos.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Adelaida, en Australia, ha realizado un estudio de ADN sobre la placa de sarro que cubrĂ­a los dientes de tres ejemplares de Neanderthal separados entre sĂ­ por apenas 1.000 kilĂłmetros. Dos de ellos pertenecen al yacimiento de El SidrĂłn, en Asturias. El otro procede de BĂ©lgica.

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El resultado es sorprendentemente distinto. El Neanderthal de BĂ©lgica era eminentemente carnĂ­voro. El anĂĄlisis de la placa de sus dientes revelĂł carne de oveja, de rinoceronte lanudo y setas. Los ejemplares de Asturias, en cambio, eran aparentemente vegetarianos. No hay rastro de carne de animales en sus dientes.

Si este Ășltimo hallazgo es extraño, mĂĄs lo es aĂșn el hecho de que uno de los ejemplares de El SidrĂłn muestra indicios de haberse automedicado. El ADN bacteriano en sus dientes refleja que en algĂșn momento tuvo una fuerte inflamaciĂłn en la boca, y que tambiĂ©n tuvo un parĂĄsito intestinal que le ocasionĂł una gastroenteritis importante. En la dentadura de este desafortunado neanderthal, el equipo de Adelaida ha encontrado trazas de ĂĄcido acetilsalicĂ­lico (el componente de las modernas aspirinas) provenientes del sauce, asĂ­ como rastros de hongo penicilium.

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Se diría que este ejemplar concreto conocía los efectos analgésicos del sauce, así como los efectos antibióticos de la penicilina en algunos hongos. El problema es que es imposible saber si tenían estos conocimientos de medicina, si simplemente sabían instintivamente que masticar ciertas plantas les haría sentirse mejor, o es una absoluta casualidad.

El hecho de que solo el homĂ­nido enfermo tenga esos rastros apunta a la primera opciĂłn, pero no se puede saber con seguridad. AdemĂĄs, estĂĄ el problema de que las muestras de comida en la placa dental suponen apenas un 0,3% de su masa. Es complicado generalizar con ese porcentaje. Desde luego, las evidencias apuntan a que los hombres de Neandertal eran mĂĄs sofisticados de lo que suponĂ­amos. [vĂ­a New Scientist]