Ya que las compañías adoptan con ganas la IA generativa, los premios Oscar han decidido que no entrarán en el juego.
El viernes la Academia de Artes y Ciencias del Cine anunció las nuevas reglas para poder formar parte de las ternas. A partir de ahora se pueden considerar los roles de los actores y actrices “que aparecen en los créditos y la facturación legal de la película y que puedan demostrar que han sido cumplidos por personas humanas con su consentimiento”. También, en cuanto a la autoría, hay un lenguaje similar: los guiones “solo podrán participar si la autoría es humana”.
En los últimos meses las compañías dedicadas a la IA han estado presentando artistas creados con la controvertida tecnología, como en el caso de Tilly Norwood. Sumado a esto, se viene una película con la actuación del fallecido Val Kilmer creada por IA generativa, que ha provocado grandes controversias. Con las nuevas reglas la Academia parece estar frustrando cualquier ambición. Y también, cualquier preocupación.
Es que no pueden impedir que las producciones usen la IA generativa, pero han de saber que esas obras no tendrán posibilidad de recibir una estatuilla. En este momento la Academia todavía no tiene reglas sobre el uso de la IA generativa en otras categorías, como efectos visuales, diseño de vestuario, o música. Pero acaban de dar un gran paso, que echa los cimientos para otros medios y premiaciones.