Las drogas GLP-1 como la semaglutida (ingrediente activo en Ozempic y Wegovy) han cambiado para mejor el tratamiento para perder peso. Dicho esto, quienes usan estos medicamentos tal vez sientan menos inclinación para mantener otros hábitos saludables, según lo indica un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy.
Los médicos del Hospital HSHS Saint John’s de Illinois, junto a otros más, analizaron los datos Fitbit de personas con obesidad a quienes se les prescribió medicación GLP-1. El nivel de actividad física de las personas disminuyó significativamente después de empezar a usar las GLP-1, según sus hallazgos. Aunque se trata de un estudio preliminar los resultados sugieren que promover la actividad física debería ser parte importante de la atención de pacientes que están en tratamiento con estas drogas, indicaron los investigadores.
La paradoja GLP-1
Aunque el ejercicio no es un gran impulsor de la pérdida de peso, al menos para la mayoría de las personas, siempre se lo ha recomendado junto con la dieta. Cuando las personas bajan de peso, pierden grasa y también masa corporal, y parte de eso puede incluir a los músculos. El ejercicio ayuda a mantener a raya la pérdida de masa muscular al mantener la fuerza y funcionamiento.
Aunque se puede bajar de peso con cambios en el estilo de vida, el añadir terapia con GLP-1 ha demostrado ser mucho más efectivo en promedio. Los investigadores querían entender cómo quienes siguen su tratamiento con estas drogas podrían cambiar su nivel de ejercicio, y por eso recurrieron a los datos del programa All of Us, un proyecto continuo que hace el seguimiento de la salud de un gran grupo diverso de estadounidenses.
Se centraron en un subgrupo de voluntarios, 753 en total, a quienes se les prescribieron drogas GLP-1 para tratar su obesidad, y que tenían además datos de su actividad en Fitbit, antes y después de iniciar el tratamiento con estas drogas. Las GLP-1 incluían a las drogas más nuevas como la semaglutida y la tirzepatida, además de medicamentos más antiguos como la liraglutida y la dulaglutida.
En general, la actividad física disminuía después de empezar con las GLP-1. La cantidad promedio de pasos diarios de los usuarios de GLP-1 descendía de 5.047 a 4.487, por ejemplo, en tanto que su nivel diario de actividad física de moderada a vigorosa disminuyó también, de 28 minutos a 22 minutos. Este descenso en la cantidad de ejercicio era más marcado entre los hombres y en las personas que informaban algún nivel de dolor músculo-esquelético.
Lo que hay que hacer
La investigación de este equipo se presentará este fin de semana en ENDO 2026, reunión anual de la Sociedad de Endocrinología. Eso significa que son resultados preliminares, por lo que hay que leerlos con cautela. Otros estudios, incluyendo los de ensayos clínicos a gran escala, también indicaron que la pérdida de masa muscular no es una preocupación importante para quienes están en tratamiento con drogas GLP-1 y que la función física de las personas en general mejora mientras siguen el tratamiento.
Pero hay algunos usuarios de GLP-1 que corren mayor riesgo de pérdida muscular, en particular las personas mayores. Como el ejercicio es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud, más allá de tu peso actual o de la medicación que tomes, debería ser un tema de interés el hecho de que muchos usuarios de GLP-1 están dejando de lado su rutina de ejercicio o caminatas. Los investigadores argumentan que quienes empiezan a tratarse con estas drogas necesitarán que se les recuerde la importancia de mantener su hábito de hacer ejercicio.
“Los resultados sugieren que la pérdida de peso solamente tal vez no promueva la actividad física, y que es probable que las intervenciones deban dirigirse a alentar a la actividad física que acompañe a la terapia farmacológica”, expresan en su trabajo.