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Ciencia

Si abandonas el tratamiento con Ozempic tu corazón sufrirá, según los investigadores

Un trabajo de investigación reafirma que las drogas GLP-1 pueden ayudar a prevenir ataques cardíacos, pero solo mientras las tomas
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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Un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy brindaría tal vez más de una razón para permanecer en tratamiento con medicación GLP-1, como la semaglutida, ingrediente activo en Ozempic y Wegovy.

Los científicos analizaron las historias clínicas de veteranos en tratamiento con drogas GLP-1 por diabetes tipo 2. En comparación con quienes siguen otros tratamientos comunes, los tratados con GLP-1 durante al menos dos años tenían menos probabilidades de sufrir accidentes cardiovasculares como ataques cardíacos. Pero lo importante es que esos beneficios para el corazón disminuían rápidamente en quienes habían abandonado el tratamiento. Los resultados del trabajo destacan el valor de estas drogas, más allá de la pérdida de peso, según afirman los investigadores. También, ilustran por qué no son drogas que resuelven una afección en el corto plazo.

“Abandonar el tratamiento con drogas GLP-1 tiene su precio”, le dijo a Gizmodo el autor del trabajo Ziyad Al-Aly, epidemiólogo de la Universidad de Washington de St. Louis. 

El costo de abandonar el tratamiento

La semaglutida y otras GLP-1 más nuevas mejoraron sustancialmente el tratamiento para la obesidad. Los médicos han advertido a la población que la obesidad es una afección crónica y que si se abandonan los hábitos que llevan a perder peso, a menudo el resultado es que se vuelve a engordar. Eso incluye las drogas GLP-1.

Los trabajos de investigación de mayor relevancia han mostrado que la mayoría de quienes abandonan el tratamiento con GLP-1s recuperan al menos parte del peso que habían perdido. Pero según Al-Aly, se ha prestado bastante menos atención a los sutiles efectos posteriores de abandonar el uso de GLP-1s, incluyendo lo que sucede con el corazón.

Al-Aly también es director del Centro de Epidemiología Química en Asuntos Veteranos del Sistema de Salud de St. Louis. Para este estudio reciente, él y su equipo analizaron los datos del sistema de atención a veteranos, con más de 300.000 personas con diabetes tipo 2, entre 2017 y 2023. El equipo comparó los resultados de esos tres años en unas 130.000 personas a las que se les habían prescrito drogas GLP-1 (dos tercios de ellas se trataban con semaglutida), con los de pacientes a los que se les prescribieron sulfonilureas, otra clase de medicación para la diabetes, bastante común. Los datos también les permitieron a los investigadores el seguimiento de lo que sucedía cuando los pacientes abandonaban el tratamiento con drogas GLP-1.

Tal como lo mostraron otros estudios, incluyendo ensayos clínicos a gran escala, quienes se trataban con GLP-1s se beneficiaban también en la salud cardíaca. Quienes permanecieron tratados con la terapia todo el tiempo tenían un 18% menos de riesgo de afecciones cardiovasculares en comparación con el grupo de control. Pero al abandonar las drogas GLP-1, el riesgo de sufrir problemas cardíacos comenzaba a aumentar otra vez. En apenas seis meses los que abandonaban el tratamiento ya empezaban a tener mayor riesgo de afecciones cardiovasculares, en comparación con quienes seguían el tratamiento con las drogas, y el riesgo aumentaba a medida que pasaba el tiempo sin su medicación.

“Cuando abandonan el tratamiento con estas drogas, recuperan peso. Todos pueden verlo. Pero lo que no se ve es la reversión metabólica que se da por debajo de lo evidente: la inflamación, el aumento de la tensión sanguínea, el aumento del colesterol. Y como sucede en silencio, la gente no se da cuenta de que al dejar su tratamiento aumenta el riesgo de sufrir ataques cardíacos o cardiovasculares. Lo descubren cuando ya es demasiado tarde y acuden a la sala de emergencias”, dijo Al-Aly.

Los resultados de este trabajo de investigación se publicaron el miércoles en BMJ Medicine.

La importancia de seguir con el tratamiento

Se trata de una investigación observacional, por lo que no demuestra directamente que abandonar la terapia con drogas GLP-1 puede llevar a un ataque cardíaco. Además, los pacientes veteranos eran mayores, de raza blanca y varones, lo que puede limitar la generalización de los resultados.

Dicho esto, los investigadores sí hallaron tendencias similares al investigar en estudios más pequeños a otros grupos demográficos y a las mujeres. También utilizaron la emulación de ensayo que busca respaldar las conclusiones de un estudio observacional.

Para Al-Aly la conclusión es simple: quienes obtienen beneficios de estas drogas deben mantenerse en tratamiento a largo plazo. Lamentablemente no siempre es fácil. Algunos se ven afectados por efectos colaterales gastrointestinales que no toleran, otros abandonan el tratamiento porque pierden la cobertura del seguro de salud, o porque el precio de las drogas es algo. Abandonar el tratamiento podría tener serias consecuencias para los que retoman y abandonan la terapia con GLP-1 reiteradas veces, refieren los investigadores.

“Una de las cosas que nos preocupan es el patrón del yo-yo. Hay millones de personas que abandonan y retoman el uso de estos medicamentos, por precio, por efectos colaterales o por falta de drogas, y cada uno de esos ciclos es como un latigazo metabólico. Sospechábamos que estos ciclos reiterados no solo ponían en pausa la protección cardiovascular, pero vimos que podía anularla por completo o incluso dejar a la persona peor que si nunca hubiera comenzado el tratamiento”, dijo Al-Aly.

“En el caso de quienes establecen las políticas, esto implica algo que está claro: ninguna droga puede proteger a un paciente que no puede continuar con su tratamiento”.

Lo positivo

Las drogas GLP-1 se han vuelto menos costosas a medida que pasa el tiempo, incluso para quien no tiene cobertura de salud. Los investigadores han estudiado formas de mitigar los efectos colaterales y los costos de estas drogas, incluyendo el espaciamiento de las dosis de mantenimiento. Por eso se espera que la terapia con GLP-1 sea cada vez más accesible.

Al-Aly y su equipo utilizaron sus datos para explorar otras preguntas en relación con las GLP-1. Por ejemplo, hallaron evidencia de que las GLP-1s pueden servir para tratar desórdenes de abuso de sustancias, un beneficio potencial que se está estudiando en ensayos clínicos. Piensan seguir estudiando esta cuestión.

“Las drogas GLP-1 son la clase de medicación más importante que haya surgido en una generación.  Tienen que ver con la diabetes, la obesidad, la enfermedad cardiovascular, la enfermedad renal y ahora estamos aprendiendo que sirven para mitigar la adicción. Hay muchas preguntas, muchas más que todavía no tienen respuesta”, dijo Al-Aly.

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