El ejército ucraniano afirmó haber infligido más de dos mil bajas, entre muertos y heridos, a las fuerzas rusas en tan solo 24 horas. Este número, inusualmente alto, resalta en los informes oficiales de Kiev desde que comenzó el conflicto.
Según el mando militar ucraniano, el número total de bajas rusas en la guerra ya ronda las 740.000, incluidas las pérdidas recientes de 33 vehículos blindados y 34 sistemas de artillería durante las últimas jornadas.
A pesar de estas cifras, ni Rusia ni Ucrania proporcionan datos oficiales sobre sus propias pérdidas, manteniendo en secreto el impacto real del conflicto en sus tropas.

Donetsk, el epicentro de los enfrentamientos
El frente oriental de Donetsk sigue siendo el foco de intensos combates. En las últimas 24 horas, las tropas ucranianas han repelido 61 ataques rusos en el eje de Pokrovsk y 43 en Kurájove, según el Estado Mayor de Kiev.
Sin embargo, informes de la plataforma ucraniana DeepState indican avances rusos en varias áreas clave, como Kurájove y Velika Novosilka. Los mapas de esta plataforma muestran los intentos de las fuerzas rusas por rodear a las tropas ucranianas en estos territorios estratégicos.
Además, Rusia busca consolidar su posición al sur de Kurájove, presionando en zonas como Rivnópil, mientras las fuerzas ucranianas planean una retirada táctica para maximizar las bajas rusas antes de abandonar posiciones.

El ataque con drones: Una ofensiva masiva
En paralelo a los enfrentamientos terrestres, Rusia intensificó su ofensiva aérea lanzando 132 drones sobre territorio ucraniano durante la última noche, según confirmó la Fuerza Aérea de Ucrania.
Aunque las fuerzas ucranianas se mantienen a la defensiva en algunas áreas, el alto mando de Kiev confía en que el desgaste de las tropas rusas y la acumulación de pérdidas debiliten la capacidad militar de Moscú a largo plazo.
Una guerra de resistencia
Mientras Ucrania defiende los territorios conquistados en operaciones recientes, como la región rusa de Kursk, Rusia continúa llevando la iniciativa en el frente de batalla. A pesar de ello, Kiev apuesta por subrayar las bajas rusas como una estrategia para evidenciar el coste humano de las operaciones militares de Moscú.
Con cada ataque repelido y cada ofensiva frustrada, ambas partes enfrentan un conflicto que no solo mide avances territoriales, sino también el límite de las capacidades humanas y logísticas de sus ejércitos.