El avión de la NASA WB-57 en busca del origen de la misteriosa partícula

Ocurrió el 3 de agosto de 2016 sobre las islas Aleutianas. Por primera vez en 20 años de observaciones desde el aire, los científicos detectaban una partícula de aerosol enriquecida con el tipo de uranio utilizado en combustible nuclear y bombas flotando sobre la atmósfera. El misterio sigue sin resolverse.

¿El problema? Normalmente, el uranio es el elemento más pesado que se produce de forma natural en la superficie de la Tierra en cantidades apreciables. El elemento químico está compuesto por tres tipos de isótopos: uranio-238 (el más común), uranio-234 y uranio-235, siendo este último del tipo con el que se fabrican bombas y combustible, y muy de vez en cuando ocurre en la naturaleza.

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El más común de todos, el uranio-238, ya es de por sí raro de encontrar flotando en la atmósfera del planeta. Por eso resulta tan sorprendente los ocurrido hace unos años, los científicos no habían visto antes el uranio enriquecido, una muestra de uranio que contiene uranio-235, en millones de partículas atmosféricas capturadas desde el avión de la investigación. Según ha explicado el científico Dan Murphy de NOAA:

Una de las principales motivaciones de nuestros documentos publicados es ver si alguien que sabe más sobre el uranio que cualquiera de nosotros entendería la fuente de la partícula. Después de todo, las partículas de aerosol que contienen uranio enriquecido en uranio-235 definitivamente no provienen de una fuente natural.

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El investigador ha liderado varios vuelos alrededor del mundo para tomar muestras de la atmósfera en busca de aerosoles. Estas diminutas partículas pueden provenir de la polución, polvo, incendios u otras fuentes, y pueden influir en cosas como la formación de las nubes y el clima.

Volviendo al 2016, el equipo detectó la partícula misteriosa en un vuelo sobre Alaska a través de su instrumento “Análisis de partículas por espectrometría de masa láser”. Entonces consideraron que tal vez la señal provenía de algo extraño e inusual, pero la evidencia parecía apuntar directamente al uranio enriquecido. Según explican en el documento publicado en el Journal of Environmental Radioactivity:

No teníamos la intención de buscar elementos radiactivos. El objetivo era obtener algunas de las primeras secciones transversales globales de la concentración de gases traza y de polvo, humo y otras partículas en la remota troposfera sobre los océanos Pacífico y Atlántico.

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Con todo, el origen de la partícula sigue siendo un misterio. “Es casi seguro que proviene del uranio de grado reactor recién hecho”, argumentan en el documento, “quizás del combustible quemado contaminado con uranio”.

Dicho esto, el trabajo de los investigadores finaliza con una llamada a la calma. No hay razón para preocuparse, explican, “no es una cantidad significativa de desechos radiactivos en sí, pero es la implicación de que hay una fuente muy pequeña de uranio lo que no entendemos y esperamos descifrar”, concluyen. [Journal of Environmental Radioactivity]