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Ciencia

Noruega no financia promesas: solo paga si el Amazonas realmente deja de perderse, y bajo esa regla ya aportó más de 1.200 millones de dólares

No es una donación tradicional. Es un mecanismo que paga después, no antes: primero hay que demostrar, con datos satelitales verificables, que la deforestación bajó. Recién entonces llega el dinero. Bajo esa lógica poco habitual en la cooperación internacional, un país escandinavo se convirtió en el principal sostén financiero de la lucha contra la deforestación en la selva más grande del planeta
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El Fondo Amazonía es un mecanismo de financiamiento climático basado en el pago por resultados: solo desembolsa dinero después de que se verifica, con datos concretos, una reducción efectiva en las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por la deforestación. Creado el 1 de agosto de 2008 y administrado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES), el fondo, según su sitio oficial, financia exclusivamente proyectos de prevención, monitoreo y combate a la deforestación, además de la conservación y el uso sostenible de la selva amazónica brasileña.

Cómo se reparte el dinero: casi todo viene de un solo país

Noruega
© Benjamin Hayette – Unsplash

Noruega es, por lejos, el mayor donante histórico del fondo, con el 93,8% de todas las contribuciones recibidas desde su creación, seguida de Alemania, con el 5,7%, y la petrolera estatal brasileña Petrobras, con el 0,5% restante. Entre 2023 y mayo de 2026, el fondo recibió 2.600 millones de reales en nuevas donaciones internacionales y aprobó cerca de 4.300 millones de reales para proyectos de preservación ambiental, recuperación de áreas degradadas y desarrollo sostenible en la Amazonía legal brasileña, según cifras del propio Ministerio de Medio Ambiente y del BNDES.

La tecnología detrás del monitoreo: satélites, drones y helicópteros

Buena parte de los recursos se destina a fortalecer capacidades de vigilancia y control sobre el terreno. El Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) recibió el mayor apoyo financiero individual en toda la historia del fondo: 825,7 millones de reales para el proyecto FORTFISC, orientado a modernizar la fiscalización ambiental contra la deforestación ilegal.

Ese proyecto contempla la compra de helicópteros de gran porte con protección balística, drones de alta tecnología, la construcción de bases aéreas y helipuertos estratégicos dentro de la selva, además de sistemas digitales para el manejo de infracciones, certificados ambientales, control de la cadena de mercurio y rastreo de productos forestales, incluida la implementación del Sistema de Monitoreo de Deforestación Cero (LabDeZ), asistido con inteligencia artificial.

Qué financia exactamente el Amazonas para el mundo

rio amazonas
© Jhampier Giron M – shutterstock

El Amazonas es el mayor bosque tropical del planeta y cumple un papel central en la regulación del carbono y del ciclo del agua a escala global. Los fondos noruegos, además de financiar el equipamiento de fiscalización, sostienen sistemas de monitoreo satelital, apoyan proyectos de desarrollo sostenible para comunidades locales e indígenas, restauran áreas degradadas y promueven actividades económicas compatibles con la conservación del bosque en pie.

Uno de los programas más recientes, Restaura Amazônia, recibió 450 millones de reales destinados específicamente a la recuperación ambiental de zonas del sur y sudeste de la selva, históricamente entre las más golpeadas por el avance de la deforestación.

Un mecanismo que ya demostró resultados concretos

El sistema de verificación del fondo se apoya en los datos del Proyecto de Monitoreo de la Deforestación en la Amazonía Legal por Satélite (Prodes), del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE), que confirmó en los últimos años caídas sostenidas en la tasa de deforestación amazónica, llegando a mínimos no vistos desde 2015 en algunos períodos recientes. Esa verificación técnica es, precisamente, la que habilita nuevos desembolsos del fondo bajo su lógica de pago por resultados.

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