Un equipo internacional de investigadores ha llevado a cabo una hazaña científica sin precedentes: extraer núcleos de hielo a una profundidad de 2.800 metros, llegando hasta la roca que subyace al casquete polar de la Antártida. Este logro forma parte del proyecto Beyond EPICA – Oldest Ice, financiado por la Comisión Europea y coordinado por el Instituto de Ciencias Polares del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (Cnr-Isp).

El hielo extraído conserva información invaluable sobre la historia del clima terrestre, con registros que se remontan a 1,2 millones de años. Esto no solo supera los límites del conocimiento anterior, que cubría 800.000 años, sino que también abre la posibilidad de explorar períodos aún más antiguos.
Perforaciones en un lugar remoto
El trabajo se realizó en el campamento Little Dome C, un sitio remoto en la meseta antártica central, a 3.200 metros sobre el nivel del mar y con temperaturas de hasta -35 °C en verano. Un equipo de científicos de 12 instituciones y 10 países europeos utilizó tecnologías avanzadas de radiosondeo y modelado glacial para identificar el punto ideal de perforación.
Los análisis iniciales indican que los primeros 2.480 metros del núcleo de hielo contienen información sobre el clima de hace 1,2 millones de años, mientras que las capas más profundas, altamente deformadas, podrían proporcionar pistas sobre el comportamiento del hielo antiguo.
El vínculo entre el clima y los ciclos glaciales

Uno de los objetivos clave del proyecto es estudiar el cambio en los ciclos glaciales que ocurrió hace entre 900.000 y 1,2 millones de años. Durante este período, los ciclos climáticos pasaron de durar 41.000 años a 100.000 años, un cambio que sigue siendo uno de los mayores misterios de la ciencia climática.
“Este es el registro climático continuo más largo jamás obtenido a partir de un núcleo de hielo”, destacó Carlo Barbante, coordinador del proyecto. El análisis de las muestras permitirá entender mejor la relación entre el ciclo del carbono, las temperaturas atmosféricas y los gases de efecto invernadero, proporcionando nuevas perspectivas sobre el pasado climático de la Tierra.
Logística y cooperación internacional
El éxito del proyecto fue posible gracias a la colaboración entre instituciones de Europa. La extracción del hielo requirió más de 200 días de trabajo en condiciones extremas durante cuatro temporadas. Los núcleos serán transportados a Europa en contenedores especializados a -50 °C, utilizando el rompehielos Laura Bassi para mantener la cadena de frío.

Una vez en Europa, los científicos realizarán análisis avanzados para extender el registro climático hasta 1,5 millones de años. También se estudiarán las rocas subyacentes para determinar cuándo estuvo libre de hielo esta región de la Antártida por última vez.
Un paso adelante en la ciencia climática
El proyecto Beyond EPICA marca un hito en la comprensión del clima de la Tierra. Su éxito destaca la importancia de la cooperación internacional y el uso de tecnología avanzada para responder preguntas fundamentales sobre el pasado y el futuro del planeta.
Con estos avances, la ciencia climática da un paso crucial hacia la resolución de los misterios de los ciclos glaciales y el impacto del cambio climático en nuestro mundo.