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Perros que curan: cómo la terapia asistida transforma la recuperación de niños y mayores

Programas de terapia asistida con perros en hospitales y residencias están revolucionando la recuperación de pacientes pediátricos y adultos mayores. Estas intervenciones no solo humanizan la internación, también reducen la ansiedad, mejoran la movilidad, fomentan la expresión emocional y fortalecen la adherencia a los tratamientos, generando beneficios clínicos y emocionales palpables.

La salud no solo depende de medicamentos y tratamientos. En distintos rincones de Argentina, la visita de perros entrenados está cambiando la manera en que pacientes pediátricos y adultos mayores atraviesan la internación y la rehabilitación. Estas experiencias muestran que el vínculo con los animales no solo calma y acompaña, sino que también potencia los procesos médicos, convirtiéndose en una herramienta terapéutica que conecta cuerpo y emoción en la recuperación.

Una terapia que humaniza la internación

Programas de Pet Therapy, incorporan a perras de raza Australian Labradoodle en pediatría y, recientemente, también en pacientes adultos. Estas intervenciones buscan acompañar tanto a los enfermos como a sus familias, reduciendo el impacto emocional de la internación.

Los resultados sorprendieron incluso a los profesionales: pacientes inmovilizados lograron ponerse en movimiento al interactuar con los perros, y los niños enfrentaron el hospital con menos miedo. La visita canina genera un entorno más amigable, promueve la expresión emocional y aumenta la adherencia a los tratamientos médicos.

Bienestar animal y cuidado profesional

Los expertos subrayan que el bienestar de los perros es prioritario. Si durante la visita se detecta estrés en el animal, la actividad se suspende de inmediato. La elección de Labradoodles responde a su temperamento equilibrado y a sus características hipoalergénicas, ideales para un entorno hospitalario.

Además, la colaboración de empresas como Royal Canin garantiza un cuidado integral: desde controles veterinarios y alimentación de calidad hasta higiene y paseos, asegurando que los animales de terapia reciban la atención que necesitan para desempeñar su labor.

El valor en la tercera edad

En adultos mayores, la Fundación Caral lidera un programa con perros Boyero de Berna. Tras más de una década de preparación, estos animales se integraron en hogares, hospitales y centros de rehabilitación, bajo la coordinación de equipos interdisciplinarios de salud.

La elección de esta raza se basa en su carácter dócil, su facilidad de adaptación y su necesidad de contacto social. El trabajo conjunto con médicos, psicólogos y fisioterapeutas asegura que cada intervención complemente los objetivos terapéuticos de los pacientes, potenciando los resultados de manera segura y personalizada.

Beneficios comprobados para cuerpo y mente

Los efectos de la terapia asistida con perros van más allá de la compañía. Favorecen la sociabilización, estimulan la actividad física, activan la memoria y fortalecen el vínculo entre pares. También generan beneficios fisiológicos: liberación de endorfinas, disminución de la presión arterial, estabilización del ritmo cardíaco y reducción de la ansiedad.

Los especialistas coinciden: estos animales no solo despiertan sonrisas, sino que contribuyen de forma concreta al bienestar integral. La ciencia lo respalda y la práctica lo confirma: a veces, la medicina más poderosa tiene cuatro patas y una cola que mueve el corazón.

Fuente: Infobae.

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