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Planetas monstruo: la NASA recopila los exoplanetas más terroríficos que hemos hallado en los últimos años

Representación artística del paisaje sobre uno de los planetas del sistema Trappist-1
Ilustración: ESO/M. Kornmesser (CC BY 4.0)

Los mundos potencialmente habitables para el ser humano copan toda la atención en la búsqueda de nuevos exoplanetas, pero la realidad es que la mayor parte de objetos que descubrimos son mundos hostiles para la vida tal y como la conocemos, y algunos son especialmente siniestros.

La propia NASA ha elaborado dos fascinantes listas de planetas cuyas condiciones parecen sacadas de una película de terror con motivo del último Halloween. Algunos son la viva imagen del infierno, otros son mundos muertos, lugares de perpetua oscuridad, o exoplanetas cuya atmósfera haría pedazos cualquier nave lo bastante loca como para acercarse a ellos. Estos son los más llamativos de la última ronda de descubrimientos astronómicos.

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Imagen: NASA / JPL

Poltergeist, Draugr y Phobetor

La denominación oficial de de estos planetas de nombre espeluznante es PSR B127+12b, c y d. Los tres orbitan alrededor de una estrella muerta en la constelación de Virgo, a 2.300 años luz de la Tierra. PSR B127+12 es un púlsar, un violento remanente estelar cuya masa no era lo bastante grande como para formar un agujero negro cuando la estrella explotó en supernova.

Impresión artística de Draugr, Poltergeist y Phobetor.
Imagen: Tyrogthekreeper (CC BY-SA 3.0)

Los estallidos de radiación de esta estrella muerta bañan periódicamente los planetas que giran a su alrededor en un ciclo de destrucción que probablemente deje la superficie rocosa de Poltergeist, Draugr y Phobetor desprovista de atmósfera y de cualquier indicio de vida. No en vano sus nombres aluden a fantasmas, muertos vivientes de la mitología nórdica en el juego Skyrim y al siniestro dios griego de las pesadillas. La NASA hasta les ha dedicado un póster al más puro estilo de la ciencia ficción de los 50.

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Tormentas de cristal en HD189733 b

HD189733 es una estrella enana naranja de tipo K sobre la que orbita un planeta fascinante para la ciencia por varias razones. No solo se ha descubierto agua en su atmósfera, sino que además su enorme tamaño y su proximidad a la estrella hacen que sea uno de los tránsitos de exoplanetas más fáciles de observar. En 2008 hasta se descubrió que su atmósfera tenía metano. Es la primera vez que se detectó una molécula orgánica en un planeta extrasolar.

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Imagen: NASA / JPL

Por desgracia, HD189733 b es cualquier cosa menos habitable. El planeta es un gigante gaseoso anclado a su estrella. Se estima que la temperatura media de su atmósfera es de 700 grados Celsius. Si el calor no te mata lo harán sus excepcionales vientos de hasta 8.690 kilómetros por hora cargados de cristales. Entrar en la atmósfera de HD189733 b es adentrarse en un auténtico huracán lleno de cristales rotos.

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El planeta que se sumergió en una estrella y sobrevivió

Kepler-70b (a veces llamado KOI-55b) es el Freddy Krueger de los planetas. Ahora mismo, el punto más próximo de su órbita está a solo 240.000 kilómetros de su estrella (La distancia entre la Tierra y la Luna es de 384.400 km). En su día, Kepler-70b fue un gigante gaseoso, pero se cree que llegó a pasar un tiempo dentro de la propia estrella cuando esta estuvo en su fase de gigante roja.

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Imagen: NASA / JPL

El proceso convirtió al exoplaneta en un cascarón rocoso no muy diferente en densidad a la Tierra, pero con una temperatura infernal de 6.800 grados en su superficie. Se cree que el calor de la estrella no tardará en evaporar completamente la roca del planeta hasta que no quede nada.

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Un planeta convertido en una olla a presión

No te hubiera gustado estar sobre la superficie de 55 Cancri e cuando la estrella que lo acompaña lo convirtió en una olla a presión. En algún momento de su historia, este planeta conocido también como Janssen se acercó demasiado a Copérnico, una estrella enana amarilla muy similar a nuestro Sol. Ese acercamiento demostró ser fatal para el planeta. Se cree que la radiación de la estrella hizo hervir los océanos de 55 Cancri e hasta el punto de convertir todo el planeta en una enorme olla a presión en la que el agua quedó atrapada en forma de fluido en estado supercrítico.

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Foto: NASA / JPL

Hoy no queda nada de ese agua. Janssen es una supertierra con una temperatura de unos 1.700 grados en su cara permanentemente expuesta al sol. Toda su superficie es un enorme lago de magma y la poca atmósfera que le queda está formada por partículas de silicatos tóxicas para la vida tal y como la conocemos. Si hay algo vivo en la zona entre su cara caliente y su cara fría, no tendrá nada que envidiar a las criaturas que viven en Mustafar, el planeta de ficción que vio nacer a Darth Vader.

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El planeta más oscuro conocido

Ya hemos hablado alguna vez de este mundo de tinieblas eternas. TrES-2b es un gigante gaseoso en la constelación de Draco, a 750 años luz. Su albedo geométrico (la cantidad de luz que refleja) es inferior al 1%. Eso lo convierte en el exoplaneta más oscuro conocido. Los astrónomos no se ponen de acuerdo en las razones de esta ausencia de luz. Entre las teorías más aceptadas está la ausencia de nubes reflectantes en su atmósfera o el exceso de sustancias químicas que absorben la luz, como el sodio vaporizado, el potasio, o el óxido de titanio gaseoso.

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Imagen: NASA / JPL

Sea como sea, tampoco es el lugar ideal para un vampiro. Su atmósfera es demasiado caliente como para albergar ningún tipo de vida. Se cree que está misma atmósfera emitiría un leve resplandor rojizo si pudiéramos verlo de cerca.

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El planeta de las tormentas

HAT-P-11b es un exoplaneta en la Constelación Cygnus, a 123 años luz. Se supone que es un planeta similar a Neptuno, pero tiene una particularidad que lo hace diferente. Los astrónomos han detectado moléculas de agua en su atmósfera y también sabemos que emite una leve señal de radio.

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Ambos detalles pintan un panorama electrizante de forma bastante literal. Los astrónomos creen que HAT-P-11b es un mundo perpetuamente azotado por unas tormentas eléctricas tan colosales que superan a las de Júpiter.

El planeta con seis lunas llenas

La NASA le ha dedicado este exoplaneta al hombre lobo y no es para menos. Trappist-1 b es el más cercano a su estrella de los siete planetas que orbitan alrededor de la estrella Trappist-1. Los exoplanetas de este sistema se hicieron célebres en 2017 porque varios de ellos están en la zona habitable de su estrella, una enana marrón, pero no es el caso de Trappist-1 b.

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El primero de ese sistema está anclado a su estrella. Aunque Trappist-1 sea una enana roja ultrafría, emite suficiente radiación como para que la cara del exoplaneta orientada hacia el sol se abrase bajo la radiación. La otra cara, sin embargo está en perpetuas tinieblas. La oscuridad reinante es suficiente como para que un eventual espectador pudiera disfrutar del espectáculo de seis lunas rojizas bailando en el cielo nocturno. Se cree que en su momento Trappist-1 b pudo tener agua, pero ese agua se evaporó. De todos los candidatos a albergar vida, es uno de los menos probables. Eso sí, la vista nocturna puede ser gloriosa.

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La NASA ha creado dos páginas en las que se puede explorar en detalle los sistemas que albergan a estos y otros planetas: Universo de monstruos y la Galaxia de los horrores. Son solo un guiño al cine de terror y también un recordatorio de que la realidad es una fascinante escritora cuya pluma siempre supera a la ficción. [Universe of Monsters y Galaxy of horrors]

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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