Photo: Claire Lower

Nunca he entendido el punto de los tomates triturados o picados en lata. Rara vez saben tan bien como sus hermanos enteros, y nunca se deshacen completamente mientras cocinas, manteniendo su forma de cubo mucho tiempo despu√©s de que el resto de ingredientes se hayan convertido en papilla. ¬ŅEl culpable? Cloruro de calcio.

Se supone que el compuesto qu√≠mico evita que los tomates se conviertan en papilla en la lata, pero creo que hace su trabajo demasiado bien. Tal vez quieres trozos calientes de tomate extra√Īamente firme que flotan en tus guisos y salsas, pero yo desde luego no. Quiero que mis tomates se derritan y se fundan. (Puntualizo: algunos tomates enteros tambi√©n se tratan con cloruro de calcio, pero es mucho m√°s f√°cil encontrar aquellos que no. Tan solo lee la etiqueta.) Adem√°s, usar los tipos enteros y pelados significa que solo tengo que mantener un tipo de tomate en la despensa. Toma eso, capitalismo.¬†

Cortar tomates pelados y resbaladizos puede parecer una tarea complicada, pero en realidad es f√°cil. Simplemente toma un par de tijeras o cuchillos de cocina, limpia y corta los tomates al tama√Īo de dados deseado antes de agregarlos a tu sopa, estofado o salsa. Si deseas trozos de tomate algo m√°s grandes, eso tambi√©n se puede lograr sin cloruro de calcio. Simplemente reserva algunos de los tomates que cortaste y agr√©galos un poco m√°s tarde en el proceso de cocci√≥n. Ser√°n gruesos, pero no inquietantemente firmes como los enlatados, y su salsa tendr√° mejor sabor. (¬ŅQuieres realmente tomates triturados? Usa tus manos. Es complicado, s√≠, pero curiosamente cat√°rtico).