Imagen: Etienne Girardet (Unsplash)

En la guerra contra la arena, los humanos nunca pueden ganar. Y cuanto antes te hagas a la idea de que ir a la playa es un proceso irremediablemente sucio, m√°s podr√°s disfrutar al ir a la playa.

Dicho esto, hay varios m√©todos que podemos emplear para hacer el asunto menos pringoso y lleno de arena, y la clave es √©sta: adem√°s de tu toalla de playa habitual, lleva siempre una peque√Īa toalla de mano contigo. Mi amiga Penelope ‚ÄĒuna genio‚ÄĒ me puso al tanto de la T√©cnica de la Toalla de Mano hace a√Īos, y mis escapadas a la playa han mejorado sustancialmente desde entonces.

La misma l√≥gica detr√°s de traer una manta grande de playa para sentarte‚ÄĒfrente a tu toalla de playa, que es para secarte‚ÄĒse aplica aqu√≠. Cuando te hayas echado el protector solar, comido algo pringoso, o te hayas llenado de arena por cualquier motivo, vas a querer utilizar una toalla para secarte o quitarte la arena de encima. Y para eso seguro que no quieres usar tu toalla de playa principal. Esa toalla tiene que mantenerse seca y libre de arena tanto como sea posible, para secarte mejor (sin llenarte de toda esa porquer√≠a de la playa) cuando salgas del mar.

As√≠ que en vez de la t√≠pica limpieza de despu√©s, lavarte las manos, etc., haz uso de ese peque√Īo caballo de batalla que resulta la toalla de manos, y ah√≥rrate el resto de pasos en el proceso. A penas ocupar√° espacio en tu bolsa para la playa, pero har√° que tu d√≠a sea much√≠simo mejor. O al menos, un poco menos asqueroso.