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Hay muchas formas de expresar alegr√≠a, pero cuando fallamos de manera estrepitosa en algo importante autom√°ticamente nos llevamos las manos a la cabeza. El gesto es tan universal que a veces lo practicamos en grupo. No solo lo hace la persona que fracasa, sino los que le acompa√Īan. ¬ŅPor qu√©?

La respuesta es una curiosa mezcla de psicolog√≠a y de zoolog√≠a. La profesora de psicolog√≠a Jessica Tracy explica a The New York Times que llevarse las manos a la cabeza es una de las maneras m√°s b√°sicas de expresar arrepentimiento y pedir perd√≥n a nuestros compa√Īeros. ‚ÄúEs una forma muy primitiva de decir: Se lo que he hecho. Lo siento. No me eches del grupo. No me mates‚ÄĚ explica Tracy. ‚ÄúLa cabeza entre las manos es una clara expresi√≥n de verg√ľenza en el lenguaje gestual‚ÄĚ.

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Pero el arrepentimiento no es la √ļnica explicaci√≥n, porque llevarse las manos a la cabeza es una actividad que compartimos al ver fallar a otros. Los espectadores de un partido de f√ļtbol, por ejemplo, tambi√©n hacen este gesto cuando un jugador de su equipo falla. Ya en 1981, el zo√≥logo Desmond Morris catalogaba este gesto como una de las 12 expresiones m√°s comunes para reaccionar al fracaso. Morris apunta tambi√©n que el gesto es una manera de buscar consuelo en el contacto f√≠sico cuando no hay nadie cerca para establecer ese contacto.

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¬ŅPor qu√© la cabeza y no abrazarnos a nosotros mismos? La raz√≥n la explica el psic√≥logo de la Universidad de Harvard Dacher Keltner. Cuando los seres humanos nos vemos sorprendidos o amenazados instintivamente elevamos las manos para protegernos. Es un movimiento que aprendemos a hacer desde beb√©s. Protegernos la cabeza en una situaci√≥n de shock o sobresalto es algo casi autom√°tico. Las personas tambi√©n lo hacemos, por ejemplo, cuando escuchamos un s√≥nido s√ļbito muy fuerte, solo que en esos casos el movimiento no termina en expresiones de verguenza, arrepentimiento o b√ļsqueda de consuelo.

Finalmente, hay sutiles variantes en funci√≥n de la persona. Algunos inclinan la cabeza hacia adelante en una postura a√ļn m√°s contrita. Otros echan la cabeza hacia atr√°s y miran al cielo. Seamos o no religiosos, ese tipo de gesto es com√ļn cuando las personas tratamos de buscar una explicaci√≥n a un evento catastr√≥fico. Otras personas se tapan los ojos, los o√≠dos o la boca. Llevarnos las manos a la cabeza, en definitiva, es una efectiva forma de comunicaci√≥n no verbal que llevamos practicando probablemente miles de a√Īos. [v√≠a NY Times]