Durante más de cinco años hemos escuchado acerca del “boom” de la realidad virtual en el mundo del entretenimiento, pero la realidad es que la tecnología no termina de llegar a las masas ni ser lo que muchos esperan que sea. ¿Qué está pasando?

Sus principales retos son el coste, el tipo de hardware y sus limitaciones actuales. Aunque existen dispositivos con un precio mas asequible que las potentes Oculus Rift y HTC Vive, como las PlayStation VR y las Samsung Gear VR, todavía existen problemas como su tamaño, su peso y el mareo que pueden ocasionar en algunas personas, lo que resulta en que no sean cómodas de usar durante largas jornadas, a diferencia de jugar a la consola.

Aunque el potencial de la realidad virtual es enorme, aún quedan muchos problemas por resolver. Los desarrolladores deben trabajar en hacer las gafas más cómodas y prácticas, además de crear más juegos o apps que realmente nos hagan decir: “necesito unas gafas VR para jugar esto”.