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Ciencia

Preocupación entre los científicos: Un colapso silencioso en el Ártico podría desencadenar un caos climático global

Un nuevo estudio advierte que el sistema de corrientes que regula el clima de Europa y América del Norte podría estar al borde de un colapso. El Ártico guarda una amenaza que avanza en silencio y que incluso las reducciones moderadas de emisiones ya no podrían detener del todo.
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Lo que ocurre en las aguas heladas del Ártico podría transformar el equilibrio climático del planeta. Un grupo internacional de científicos ha identificado un cambio alarmante en las corrientes oceánicas del norte que podría desatar una reacción en cadena con consecuencias impredecibles para el hemisferio norte. El tiempo para prevenirlo se acorta.

El giro de Beaufort, bajo presión

Un colapso silencioso en el Ártico podría desencadenar un caos climático global
© Unsplash – Haythem Gataa.

La investigación publicada por expertos de Noruega, Suecia, Alemania y el Reino Unido ha puesto la mirada sobre el Giro de Beaufort, una corriente marina clave ubicada entre Alaska y Canadá. Este sistema, que durante siglos ha contenido enormes volúmenes de agua dulce bajo el hielo marino, comienza a perder su estabilidad por efecto del calentamiento global.

A medida que el hielo se adelgaza, la capacidad del Giro para retener esa agua dulce disminuye. El resultado sería una liberación masiva hacia el Atlántico Norte, una alteración que podría desestabilizar la Circulación Meridional del Atlántico (AMOC), considerada la “cinta transportadora” del océano. Esta corriente redistribuye el calor desde los trópicos hacia el norte y es crucial para moderar el clima de Europa occidental y la costa este de América del Norte.

Una crisis que avanza incluso en escenarios moderados

Un colapso silencioso en el Ártico podría desencadenar un caos climático global
© Alfred Wegener Institute/Marylou Athanase.

Según informacion recolectada por Xataka, los investigadores advierten que este punto crítico podría alcanzarse incluso si el calentamiento global no supera sus escenarios más extremos. Tanto en trayectorias de emisiones intermedias como elevadas, el Giro de Beaufort se contrae. La climatóloga Céline Heuzé, de la Universidad de Gotemburgo, lo resume de forma contundente: “La reducción del hielo marino en la zona podría llevar a un punto crítico en el que la AMOC colapse”.

El colapso de la AMOC no solo congelaría regiones templadas, sino que alteraría los patrones de lluvias y sequías en todo el mundo. Las consecuencias serían devastadoras: aumentos súbitos del nivel del mar en Estados Unidos, tormentas más intensas, inversiones de estaciones en la Amazonía y la disrupción de ecosistemas vitales.

Un punto de inflexión difícil de revertir

Este tipo de evento representa lo que los expertos denominan un “punto de inflexión climático”, es decir, un cambio profundo y duradero que no podría revertirse fácilmente. El profesor del MIT Raffaele Ferrari advirtió en Daily Galaxy que las grandes corrientes oceánicas cambiarían de forma caótica, trastocando el clima global durante generaciones.

Aunque un estudio reciente citado por TCD sugiere que la AMOC no ha mostrado señales de debilitamiento en seis décadas, la comunidad científica insiste en que la amenaza es real y cercana. Si no se actúa ahora, la pregunta ya no será si colapsará, sino cuándo.

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Los especialistas coinciden en que la única forma de evitar este escenario es con una reducción drástica de emisiones. Esto incluye dejar atrás los combustibles fósiles, apostar por energías limpias y transformar nuestra forma de vida.

Desde el nivel individual, se sugieren acciones como instalar paneles solares, usar cocinas de inducción o cambiar a bombas de calor, medidas que pueden reducir la huella de carbono en cada hogar. Aún hay tiempo, pero la ventana se cierra con rapidez.

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