La semaglutida (ingrediente activo de Ozempic y Wegovy) y otras medicaciones GLP-1 se han convertido en una de las drogas más populares del mundo. Desarrolladas originalmente para tratar la diabetes tipo 2, las GLP-1 ahora son más conocidas como tratamiento para la obesidad. Pero en el futuro cercano estas drogas podrían tener otro uso vital como tratamientos para la adicción al alcohol y otros desórdenes por abuso de sustancias.
En los últimos años se ha sumado evidencia que sugiere que las GLP-1 pueden aplacar la urgencia que sienten las personas por consumir alcohol, la cocaína e incluso vicios como las apuestas. Este mes, unos investigadores de Dinamarca publicaron en The Lancet los datos del primer ensayo controlado, randomizado y doble ciego con semaglutida para tratar el desorden de abuso de alcohol. A lo largo de 26 semanas el estudio encontró que quienes se aplicaban semaglutida consumían menos alcohol que quienes recibían un placebo, y que reducían notablemente sus días de beber mucho alcohol, si es que bebían.
Se están llevando a cabo también estudios similares en EE.UU. y otros lugares, incluyendo el estudio de si la semaglutida puede usarse para tratar otros tipos de abuso de sustancias como los opioides. Además, también se están llevando a cabo ensayos con drogas más nuevas como la tirzepatida (agonista dual que combina GLP-1 con la hormona GIP relacionada con el apetito).
Me puse en contacto con un experto externo, Asim Shah, profesor y vicepresidente ejecutivo de ciencias conductuales y psiquiatría de la Facultad de Medicina Baylor, para hablar sobre la ciencia emergente en torno a las GLP-1 y los tratamientos de adicciones. Hablamos sobre la teoría principal que explica por qué las GLP-1 pueden reducir la adicción, de su opinión sobre el ensayo publicado en el Lancet, y de lo que se requerirá para que estas drogas se adopten ampliamente como tratamientos para las adicciones. Esto es lo que respondió:
Ed Cara, Gizmodo: ¿Sabemos algo de cómo o por qué las GLP-1 parecen funcionar para tratar adicciones o abuso de sustancias?
Asim Shah: El centro del cerebro para el placer o las ansias se relaciona con la dopamina, un neurotransmisor. Cada vez que sientes ansias o antojo, y comes o consumes lo que ansías, eso te da placer. Es la dopamina que funciona en el cerebro. Y todo está relacionado con lo mismo, ya sea que tengas antojos de comida, tabaco, alcohol o la droga que sea. Es el mecanismo neurobiológico del antojo y el placer. El mismo mecanismo.
Al mismo tiempo descubrimos que quienes pierden peso cuando se tratan con estas GLP-1 a menudo también dejaban de fumar, o mejoraban su adicción al alcohol. Fue un hallazgo incidental, pero algo que ahora se está estudiando más de cerca.
Gizmodo: Hablando de estudios, ¿qué opina del ensayo más reciente que se publicó este mes en The Lancet?
Shah: Fue un ensayo de 26 semanas, con unos 100 pacientes, la mitad hombres y la otra mitad, mujeres. En nuestro mundo, 100 pacientes son un estudio de tamaño mediano. En uno más grande suele haber 300, 400, 600 pacientes. Es un estudio mediano, de buen tamaño. No es malo. En mi opinión, se hizo muy bien, sin mucho sesgo en el estudio que vi.
Ahora, claro que no es un ensayo definitivo. Y tienes que hacer el seguimiento de estos pacientes después de las semanas del estudio. Son lo que llamamos ensayos de inicio, en los que basamos estudios futuros, más largos y más numerosos. Es una buena base. Hay otros estudios que se están haciendo en este momento.
Gizmodo: En líneas generales, ¿qué preguntas tendrían que empezar a responder esos estudios más largos y numerosos?
Shah: Hay un par de cosas.
Están viendo sustancias diferentes: el alcohol, el tabaco, los opiáceos. Los próximos estudios deberían ver si las GLP-1 como la semaglutida pueden limitar más de una de esas adicciones. Porque el mecanismo para todos los antojos y adicciones es el mismo. Así que ¿se pueden reducir todas las adicciones, o solamente una si se usan estas drogas?
Si seguimos viendo el efecto, también es importante saber en cuánto tiempo sucede, y si se sostiene cuando dejar de usar la GLP-1. Por eso hay que hacer seguimiento después de esta clase de ensayos, para ver si el efecto perdura después de que dejan de tomar la medicación, o si la gente tiene que seguir con la droga para que el efecto perdure.
Gizmodo: Se está llevando a cabo esta clase de estudios. ¿Qué es lo que hoy muestran a quienes tienen estas adicciones, y a sus médicos? ¿Es algo que se puede usar ahora mismo en el mundo real?
Shah: Como todavía no se ha aprobado su uso, lo que nos indica es que si ya estás usando GLP-1 para la diabetes o la obesidad, por cierto, puedes usar la droga. Y si obtienes una ventaja adicional porque dejas de fumar o beber alcohol abusivamente, es bueno porque para esos desórdenes todavía no se ha aprobado la droga.
Es decir que si viene alguien y nos dice: “Quiero empezar con estas medicinas para dejar de fumar o beber en exceso”, no podremos prescribirlas porque no se han aprobado para eso. Pero sí puedes formar parte de un estudio, y en algunos centros se está estudiando su efecto para esos desórdenes. Si alguien ya está usando la droga para la diabetes, y además obtiene el beneficio de reducir el consumo de alcohol, eso es genial.