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Puede haber miles de millones de exoplanetas errantes viajando sin rumbo por nuestra propia galaxia

Representación artística de un planeta errante.
Gif: NASA/Gizmodo

Un nuevo estudio ha halado indicios de que la Vía Láctea, la galaxia en la que vivimos, contiene más planetas errantes que estrellas. Es una afirmación bastante fuerte, pero una nueva misión espacial en camino podría demostrar que es cierto.

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Según el estudio publicado en The Astronomical Journal, los planetas errantes en nuestra galaxia podrían contarse por decenas de millones, probablemente miles de millones. Si se confirma significa que el espacio tiene más planetas huérfanos vagando libremente que estrellas. La estimación, de hecho, llega anticipándose a la misión que puede demostrarla, un proyecto llamado Roman Galactic Exoplanet Survey (RGES) que comenzará en unos 5 años y durará otros tantos en el espacio.

El censo planetario se realizará con el nuevo telescopio espacial Nancy Gray Roman, cuyo lanzamiento está previsto para 2025. El instrumento se centrará en una franja del firmamento para buscar precisamente planetas errantes. Si los modelos matemáticos descritos en el estudio realizado por los astrónomos de la Universidad de Ohio Samson Johnson y Scott Gaudi se confirman, el telescopio logrará catalogar cientos de estos objetos. Los exoplanetas que descubra servirán para extrapolar con más precisión la cantidad total de estos objetos que circulan por nuestra galaxia, pero se prevé que es colosal.

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Ilustración del telescopio NAncy Gray Roman, cuyo lanzamiento está previsto para 2025.
Ilustración del telescopio NAncy Gray Roman, cuyo lanzamiento está previsto para 2025.
Imagen: NASA

Hasta la fecha, los astrónomos solo han podido encontrar un pequeño puñado de exoplanetas errantes y la razón es que son condenadamente difíciles de detectar. Johnson explica que ahora mismo nuestra mejor baza para detectarlos es precisamente el telescopio Nancy Gray Roman. “Es una frontera completamente nueva”, añade el astrónomo.

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No se sabe mucho sobre estos planetas sin estrella y eso incluye el entorno en el que se forman. Se cree que se forman alrededor de una estrella pero algún tipo de perturbación gravitacional los saca de su órbita. Otra posibilidad es que se formen sin la mediación de una estrella, acumulando material dentro de densas nubes de gas por efecto de su propia gravedad un poco a la manera de las propias estrellas. Los datos que recoja el nuevo telescopio servirán precisamente para comprobar estas hipótesis.

Los exoplanetas errantes son difíciles de encontrar por métodos ópticos tradicionales, pero los astrónomos pueden rastrear su huella gravitacional usando lo que se denominan microlentes gravitacionales. La NASA explica:

Si un exoplaneta errante se alinea con una estrella desde nuestro punto de vista, la luz de esa estrella sufrirá una deformación, una curvatura a medida que avanza por el espacio-tiempo. El resultado es que el exoplaneta actúa como una especie de lente que amplifica la luz de la estrella tras él. Medir las variaciones de esa luminosidad nos permitirá calcular la masa del exoplaneta.

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La señal de microlente es extremadamente débil y apenas dura unas horas o días. Esa es la razón por la que necesitamos un telescopio en órbita diseñado específicamente para medirla. El instrumento se posicionará de espaldas al Sol y se calcula que será diez veces más efectivo en la detección de exoplanetas que los instrumentos actuales basados en observatorios terrestres.

Para su búsqueda, el telescopio Roman se centrará en una franja muy estrecha de la galaxia que se extiende desde el centro de la Vía Láctea, a 24.000 años luz. El instrumento no le quitará ojo a esta franja para detectar las perturbaciones de microlente gravitacional.

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La técnica es lo bastante sensible como para detectar planetas con una masa tan pequeña como la de Marte, que es 10 veces más masivo que la Tierra. Las masas que encuentre ofrecerán claves sobre cómo se forman estos objetos.

Se espera que el telescopio encuentre cientos de exoplanetas errantes. Si halla menos de esa cifra o no encuentra ninguno los astrónomos se verán obligados a revisar sus ecuaciones y metodologías. Sin embargo se espera que el número de estos objetos sea (chiste no intencionado) astronómico. La idea de millones de planetas oscuros y huérfanos vagando sin rumbo resulta un poco inquietante. [Universidad de Ohio]

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