Das un agradable paseo por el bosque y de repente te encuentras con ESO pegado a un árbol. No es de extrañar que el vídeo del hallazgo se haya hecho viral rápidamente. Por fortuna, no hace falta que recurramos al lanzallamas todavía. La ciencia tiene una explicación para ello.

Lo que estamos viendo no es una planta carnívora ni el comienzo de una invasión extraterrestre, sino un conglomerado de larvas de sínfitos o moscas de sierra, una amplia familia de insectos que reciben ese nombre del apéndice con forma de sierra con el que ponen sus huevos.

Las larvas de sínfito son famosas por juntarse en grandes grupos o amasijos que se desplazan y reaccionan al unísono, como si se tratara de un solo organismo. Este comportamiento les ayuda a disuadir a sus depredadores.

Avispa gigante de la madera. Pese a su nombre no es una avispa, sino un sínfito. Foto: Wikipedia

Aunque parecen avispas, los sínfitos no tienen aguijón y son inofensivos para el hombre. El único problema que causan es que, si proliferan, pueden llegar a ser muy dañinos para los bosques y las cosechas ya que se alimentan de vegetales. Algunas subespecies hasta horadan túneles en la madera en su fase larvaria.

El vídeo fue tomado por el entomólogo Aaron Pomerantz durante una expedición de National Geographic a la selva amazónica en Tambopata, Perú. El amasijo de larvas reaccionaba pulsando amenazador con tan solo tocar el árbol o soplarlo, pero por lo demás su único método de defensa es el mismo que les ha hecho virales en Internet: dar mucho asco. [vía National Geographic]