Photo: Rosie Hendricks (Cornwall Live)

Desde luego son un espectáculo poco común. Cientos de esferas blanquecinas con unas extrañas marcas y algo parecido a una boca rodeada de espinas. Los turistas que visitan Cornualles estos días se han encontrado con ese extraño espectáculo en la playa de Wherrytown. ¿Qué son exactamente?

Saludad al Echinocardium cordatum, más conocido como patata de mar o erizo corazón. Se trata de un pariente de los erizos de mar que adornan muchas playas, solo que no lo conocemos tanto porque su habitat natural no son los arenales, sino los fondos marinos.

La patata de mar hace honor a su nombre viviendo enterrada en el fondo marino a profundidades de hasta 200 metros donde usa sus espinas para filtrar la arena en busca de nutrientes. A veces, las corrientes particularmente fuertes sacan estos erizos de mar de su hogar en el fondo marino y los arrojan a la costa. Normalmente llegan ya muertos. En estos casos lo Ăşnico que queda de ellos es su caparazĂłn hueco con algunas espinas y una tonalidad blanquecina.

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Cuando aún están vivos, los erizos de mar se asemejan a una castaña de apariencia un tanto exótica pero con la misma forma de bola revestida de pelo y espinas. Este es su aspecto en vida.

Photo: Ecomare

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El fenĂłmeno en la playa de Wherrytown no tiene, en definitiva, nada de exĂłtico. Los caparazones de erizo corazĂłn no son peligrosos y pueden hacer un recuerdo curioso si los limpiamos y secamos bien. Las patatas de mar vivas no son comestibles como algunos erizos. [vĂ­a Cornwall Live]