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Reescriben la historia de Stonehenge tras un descubrimiento inesperado

Un hallazgo inesperado pone en duda todo lo que creíamos saber sobre el origen de una de las piedras más emblemáticas del monumento. La arqueología británica entra en una nueva etapa

Stonehenge, uno de los sitios más enigmáticos del mundo, sigue revelando secretos miles de años después de su construcción. Un nuevo estudio científico ha encontrado evidencia que obliga a replantear el origen de uno de sus componentes más icónicos: la piedra del altar. El análisis, realizado con tecnología de vanguardia, podría cambiar para siempre la forma en que entendemos este monumento prehistórico.

Un análisis químico que descolocó a los expertos

Las Piedras De Stonehenge Pueden Haber Venido De Otros Paises
© Brooke Bell – Unsplash

Durante décadas, se creyó que la piedra del altar —un bloque de arenisca de casi cinco metros de largo— provenía de Gales, como muchas otras piedras de Stonehenge. Pero un grupo de investigadores de la Universidad de Curtin, en Australia, analizó su composición mineral en detalle… y descubrió algo sorprendente.

La llamada “huella digital” de sus minerales mostró una combinación única: algunos granos tienen entre 1.000 y 2.000 millones de años, y otros rondan los 450 millones. Esta mezcla no se encuentra en Gales, pero sí en una región completamente distinta y mucho más lejana: el noreste de Escocia.

Este hallazgo, publicado en la revista Nature, descarta teorías anteriores y abre una nueva línea de investigación. Según los científicos, el bloque habría sido extraído de la cuenca Orcadian, a más de 750 kilómetros de donde se encuentra hoy.

Una hazaña de ingeniería y organización en la Edad de Piedra

Mapa De Reino Unido
© ArlecoProduccione – YouTube

Trasladar una piedra de seis toneladas desde Escocia hasta el sur de Inglaterra hace unos 4.600 años no era una tarea simple. El equipo de investigación sugiere que transportar ese bloque por tierra habría sido extremadamente difícil, por lo que es probable que los antiguos habitantes hayan utilizado embarcaciones costeras.

Esto no solo cambia el origen de la piedra, sino también nuestra comprensión de las capacidades logísticas, tecnológicas y sociales de las comunidades prehistóricas británicas. Tal esfuerzo implica una red de cooperación avanzada y un sentido ceremonial o simbólico muy poderoso.

Lo que el nuevo origen revela sobre las culturas antiguas

El hallazgo tiene implicaciones profundas. Por un lado, confirma que Stonehenge no era un sitio local, sino un centro ceremonial de alcance nacional, al que llegaban recursos de regiones muy distantes. Por otro lado, obliga a revisar modelos arqueológicos que durante décadas parecían cerrados.

Además, esta nueva pista resalta la necesidad de seguir investigando la interacción entre las distintas zonas de las Islas Británicas durante el Neolítico. ¿Por qué traer una piedra desde tan lejos? ¿Qué significaba ese material para quienes construyeron el monumento? Las respuestas podrían cambiar la historia del Reino Unido antiguo para siempre.

[Fuente: Diario Uno]

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