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Ciencia

Se aprobó oficialmente el uso de una nueva especie de moscas para limpiar heridas en humanos

La FDA aprobó el uso de larvas de Lucilia cuprina para eliminar el tejido muerto y facilitar la cicatrización.
Por Bruce Gil Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Sí, has leído bien. La FDA de EE.UU. le dio luz verde al uso de larvas de Lucilia cuprina, o mosca azul de las ovejas, para terapia de heridas.

Es, aparentemente, la segunda especie de mosca que la FDA aprueba para ayudar a eliminar el tejido muerto de las heridas crónicas. La otra especie es la Lucilia sericata, o mosca verde, que la agencia aprobó en 2004.

Cuprina Holdings es una compañía biomédica que se ocupa de los productos para la atención de heridas crónicas, y la semana pasada anunció que su tratamiento MEDIFLY Maggots, había sido aprobado por la FDA con certificado 510(k), para las larvas de Lucilia cuprina. La terapia con larvas se utiliza para eliminar el tejido muerto de las heridas crónicas como las úlceras de la piel causadas por presión, las úlceras de pie diabético, y las heridas que no cicatrizaron tras una lesión o cirugía.

La terapia larval es un tratamiento en el que se colocan larvas estériles de moscas a una herida bajo supervisión de profesionales de atención de la salud. Curpina dice que las larvas segregan enzimas que descomponen el tejido muerto y lo convierten en un líquido del que se alimentan las larvas.

La especie utilizada para esta terapia suele alimentarse de carroña, o carne muerta, putrefacta. Es muy distinta a la especie de mosca parasitaria como el gusano barrenador o “comecarne”, que recientemente volvió a aparecer en EE.UU.

Cómo funciona la terapia larval

La imagen de Lucilia cuprina que utilizamos en este artículo muestra una mosca adulta, pero los profesionales de la salud usan las larvas para el tratamiento. Tal como lo señala el servicio nacional de salud de Reino Unido, las larvas que se usan en esta terapia miden solo unos milímetros y son más pequeñas que un grano de arroz, aunque durante el tratamiento crecerán hasta medir unos 12 mm.

Las larvas pueden aplicarse mediante el uso de una venda especial en que quedarán selladas y así se controlará el exudado, líquido que segregan las larvas y el cuerpo de la persona, que ayudará a limpiar la herida. Otra opción es aplicar las larvas directamente sobre la herida y mantenerlas allí con una venda. La terapia larval suele durar unos días aunque hay heridas que pueden requerir que el tratamiento se repita varias veces para lograr los resultados deseados.

No es una terapia nueva

Las larvas se han utilizado durante siglos para limpiar las heridas, y hay evidencia de que el tratamiento ya se aplicaba en culturas antiguas como la de los Mayas en América central. Incluso hay documentación del uso durante la Guerra Civil de EE.UU. Pero  una revisión sistemática que se publicó el año pasado mostró que la terapia larval, aunque ayuda a limpiar el tejido muerto de las heridas crónicas con mayor rapidez, no mejoraba en general la cicatrización si se la comparaba con tratamientos convencionales.

“La terapia larvas se ha ganado su lugar en la atención moderna de las heridas, y al sumar una segunda especie aprobada por la FDA este campo se fortalece”, dijo el Director Científico y Médico de Cuprina, Dr. Ronald Sherman, en un comunicado de prensa.

La compañía también afirmó que, según conoce, ahora es la única que tiene aprobación de la FDA para las dos especies de larvas utilizadas en esta terapia. Cuprina dijo que podría ayudar a que el producto llegue a diferentes mercados ya que la Lucilia sericata se conoce más en la atención de heridas en occidente, en tanto que la Lucilia cuprina es más conocida en las regiones más cálidas.

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