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Ciencia

Se suponía que la endogamia reduciría el ritmo de reproducción de las serpientes arbóreas marrones… pero no fue así

Un estudio del genoma de la serpiente arbórea marrón encontró que a pesar de sus altos niveles de endogamia, los genes de estas culebras hallaron cómo mantenerse fuertes.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La serpiente arbórea marrón o culebra arbórea café es un ejemplo clásico de especie invasiva. En algún momento después de la Segunda Guerra Mundial las serpientes ocuparon los bosques nativos de Guam, causaron cortes de energía y en general ,cantidad de problemas indeseables. Un nuevo estudio sugiere ahora que las serpientes dependen para su éxito de su inesperada diversidad genética.

La reducida cantidad de serpientes arbóreas marrones que inicialmente se introdujeron en Guam tendría que haber creado un cuello de botella genético para estos invasores ya que la endogamia debería haber limitado su capacidad para adaptarse y reproducirse. Pero no fue eso lo que sucedió. En un trabajo reciente publicado en Science Advances los científicos describen que el extenso estudio genético de estas culebras reveló miles de variaciones en su genoma. Como resultado, y a pesar de que empezaron siendo pocas, las serpientes lograron llegar a formar densas poblaciones de hasta 15.000 individuos por kilómetro cuadrado en EE.UU.

“Existe la posibilidad de que las especies en riesgo tengan mayor flexibilidad en sus genes de lo que pensamos”, declaró Christopher Osborne, autor principal del trabajo y biólogo acuático de la Universidad Estatal de New York Oswego. “Ahora estamos entendiendo mejor los orígenes poco apreciados de la diversidad genética que podrían servir para explicar cómo es que hay especies endogámicas que pueden responder a su entorno”.

Nuevos vecinos

Según la Agencia de Geología de EE.UU. (USGS) la serpiente arbórea marrón es nativa de Indonesia, las Islas Salomón, Papúa Nueva Guinea, y Australia, pero en la década de 1950 se la avistó en Guam. Los investigadores sostienen la hipótesis de que unas pocas serpientes llegaron en barcos de carga y desde entonces se han reproducido a velocidad alarmante. Además de arrasar con las poblaciones de animales nativos, también se arrastran por las líneas de electricidad y provocan cortes de energía.

Participan del último estudio investigadores, actuales y anteriores, de la USGS ya que todos están al tanto de la influencia de las serpientes arbóreas marrones en Guam. Lo que notaron, sin embargo, es que hay cada vez más literatura sobre “poblaciones altamente endogámicas que exhiben una evolución adaptativa rápida y compleja”, según el estudio. Se preguntaron si los últimos avances en la tecnología de secuenciación podrían revelar características del genoma de la serpiente que antes no se hubieran identificado.

“Es como mirar porciones de dos libros, letra por letra con una lupa, pensando que son iguales pero sin llegar a ver que hay párrafos enteros que cambiaron de lugar o se duplicaron”, dijo Levi Gray, coautor e investigador de postdoctorado de la Universidad de Buffalo. “Las tecnologías de secuenciación más antiguas no nos permitían ver con facilidad que el ADN de un individuo podría estar en un lugar del cromosoma muy diferente al lugar en que se encuentra en otro”.

ADN, edición ampliada

En el reciente análisis el equipo recurrió a la secuenciación de lectura larga capaz de leer fragmentos de ADN más extensos, en oposición a estudiar pares de base. Lo que les impactó fue encontrar más de 19.000 variantes estructurales en el genoma de la serpiente arbórea marrón: reubicaciones, eliminaciones, o duplicaciones.

Como las serpientes llegaron a Guam de la forma en que llegaron lo más probable es que al principio el nivel de endogamia fuera elevado. Pero luego las serpientes desarrollaron diferencias genéticas que les dieron un sentido del olfato superior y mayor inmunidad, según el estudio. Son cambios que les dieron exactamente lo que necesitaban para prosperar, y de hecho eso podría ser la razón por la que las serpientes arbóreas marrones de Guam no han recurrido al canibalismo, a diferencia de sus contrapartes de sus hábitats nativos.

“El sentido del olfato mejorado puede permitirles reconocerse enetre sí, como si fueran hermanas, en espaecial debido al alto nivel de endogamia y por eso no se perciben como presas”, añadió Gray. “¿Es posible que parte de esa diversidad apareciera después de la invasión? Así es, pero tendríamos que secuenciar serpientes de poblaciones nativas para saberlo con certeza”.

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