Image: Bocetos del posible rostro de Golden State Killer (Wikimedia Commons)

Un serial killer a la ‚Äúaltura‚ÄĚ de Zodiac, un tipo sin rostro y sin nombre, conocido como Golden State Killer, que aterroriz√≥ a varios condados de California desde 1976 hasta 1986. Si la investigaci√≥n en curso est√° en lo cierto, la polic√≠a ha encontrado a uno de los asesinos en serie m√°s buscados de la historia.

Hasta hace muy poco, el FBI ten√≠a en su p√°gina un recordatorio. Ofrec√≠a 50 mil d√≥lares a todo aquel que ofreciera una pista v√°lida que llevara hasta este misterioso personaje. Han pasado m√°s de 30 a√Īos desde su √ļltimo crimen (que se sepa), pero el reguero de sangre y terror que levant√≥ en los 70, con m√°s de 50 mujeres violadas y decenas de muertes, tuvo un impacto dif√≠cil de olvidar.

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En el a√Īo 1976 los medios estadounidenses se hicieron eco de varios cr√≠menes que apuntaban a una misma persona. Un psic√≥pata, como dijeron entonces, acechaba los vecindarios de clase media en la zona de California. El hombre usaba siempre una m√°scara.

Se sab√≠a que era blanco, sobre los 20 a√Īos, usaba zapatos de talla grande y ten√≠a sangre tipo A. A veces tartamudeaba, y a veces lloraba despu√©s de atacar a sus v√≠ctimas. Tambi√©n ten√≠a un pene peque√Īo.

Image: M√°s bocetos del posible asesino (Wikimedia Commons)

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Y hasta aqu√≠. Esto es casi todo lo que se sab√≠a sobre el violador y asesino prol√≠fico que fue bautizado al principio como Original Night Stalker, aunque hoy popularmente conocido por el m√°s evocador, Golden State Killer. De hecho, este √ļltimo ep√≠teto fue acu√Īado por la fallecida Michelle McNamara, cuyo libro p√≥stumo narraba su b√ļsqueda para identificar al demonio de la noche.

McNamara, qui√©n muri√≥ a los 46 a√Īos en 2016, nunca lleg√≥ a finalizar su obra, casi una investigaci√≥n policial en toda regla. La periodista, devota confesa de toda gran historia sobre cr√≠menes, escribi√≥ muchos de sus avances sobre Golden State en truecrimediary.com.

Casualidad, o quizás no tanto, su obra póstuma, I’ll Be Gone in the Dark, salió hace poco. Cuando la mujer falleció tenía más de 3.000 archivos relacionados con el asesino, docenas de cuadernos, notas legales, informes policiales digitalizados y 40 cajas de un fiscal del Condado de Orange.

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Probablemente, el primer crimen de Golden State fue una violaci√≥n en un suburbio de Sacramento, en junio de 1976. Su primer asesinato ocurri√≥ dos a√Īos despu√©s, en 1978. Todas las evidencia y los relatos de los testigos oculares parec√≠an similares: alguien sin rostro que se burlaba de la polic√≠a y sus v√≠ctimas con llamadas telef√≥nicas, alguien que manten√≠a las casas bajo vigilancia antes de sus ataques y que parec√≠a disfrutar de los juegos mentales.

Image: Algunas de las víctimas del asesino (Crime and Capital)

Un ejemplo: el asesino ataba a algunas de sus víctimas, las violaba y luego las obligaba a guardar silencio mientras las observaba en la sombra durante horas. Justo cuando creían que lo peor había terminado, el diablo le susurraba algo en los oídos o les raspaba con un cuchillo la espalda.

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Tambi√©n le dijo a alguna v√≠ctima que hab√≠a estado en el ej√©rcito; otras describieron c√≥mo lleg√≥ a llorar despu√©s de atacarlas. Seg√ļn una de ellas, el tipo se tom√≥ un descanso durante su ataque para comer galletas en la cocina. Una pareja atacada le dijo a los detectives que ‚Äúparec√≠a alguien esforz√°ndose por parecer fuerte‚ÄĚ.

Para 1977 sus cr√≠menes fueron en aumento. Ese a√Īo promedi√≥ dos violaciones por mes. Ciudades enteras en el norte de California se transformaron con patrullas y escuadrones de vigilantes formados por vecinos, incluso se colocaron panderetas o herramientas que hicieran ruido en las puertas y las ventanas de las casas.

Image: Investigación del FBI sobre Golden State Killer (AP)

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La gente vivía aterrorizada, con martillos debajo de las almohadas. Contaba la propia McNamara que casi 3.000 armas se vendieron en el Condado de Sacramento entre enero y mayo de 1977, y muchas personas que vivían solas se negaron a dormir cuando llegaba la noche. Algunas parejas dormían por turnos, una de ellas siempre en el sofá de la sala de estar, con un rifle apuntando hacia la ventana. Como si fuera una película de Hollywood, pero todo muy real.

El principal problema que tuvo la polic√≠a durante la d√©cada de los 70 fue que el caso se junt√≥ con unas tasas de criminalidad inauditas en todo el pa√≠s, ‚ÄúCalifornia metaboliz√≥ el idealismo de los 60 y el cinismo de los 70 en una especie de escoria t√≥xica‚ÄĚ, contaba la periodista.

Durante una década, la policía investigó a más de 8.000 sospechosos. Los detectives cruzaron el país tratando de encontrar muestras de ADN y pistas. Sin embargo, el asesino jamás fue atrapado o identificado.

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Hasta hace unas horas.

Image: Joseph DeAngelo (WC)

En una conferencia de prensa en Sacramento, las autoridades anunciaron la detenci√≥n de James Joseph DeAngelo, de 72 a√Īos, arrestado la noche del martes en su casa a las afueras de la ciudad. Los an√°lisis de ADN lo situaban como el sospechoso de esa ola de cr√≠menes de azot√≥ California durante al menos una d√©cada. Seg√ļn el fiscal de distrito del condado de Orange, Tony Rackauckas:

A Joseph James DeAngelo se le llam√≥ de muchas formas. Lo han llamado el violador del √Ārea del Este. Lo han llamado Visalia Ransacker, Original Nightstalker y Golden State Killer. Hoy, es un placer llamarlo simplemente: acusado.

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¬ŅQui√©n era este hombre? Al parecer, DeAngelo fue un ex oficial de polic√≠a despedido del Departamento de Auburn, California, en 1979. Seg√ļn el FBI:

Solo en los √ļltimos d√≠as la informaci√≥n comenz√≥ a apuntar hacia √©l y comenzamos a investigarlo. Pudimos obtener ADN descartado y pudimos confirmar lo que pens√°bamos que ya sab√≠amos: que ten√≠amos a nuestro hombre.

En el ep√≠logo de su libro, McNamara imaginaba que ahora aquel monstruo con la piel de un veintea√Īero era un anciano en alg√ļn lugar de Estados Unidos. La periodista esbozaba una escena hipot√©tica en la que se detiene un coche en la acera y los detectives emergen para finalmente arrestar al monstruo que los ha eludido durante m√°s de 40 a√Īos.

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Ese resultado hace 48 horas era poco probable, pero hoy su libro no podría ser más perfecto. [The Daily Beast, Wikipedia, New York Times, NPR, I’ll Be Gone in the Dark]