La picadura de esta avispa es tan dolorosa y su piel es tan dura que se ha quedado sin depredadores naturales

La hembra de la Dasymultila klugii o asesina de vacas es la viva imagen del triunfo evolutivo. Bajo su denso pelaje naranja se oculta una galería de horrores de tal calibre que un equipo de científicos acaba de confirmar que a esta avispa sin alas ya no le quedan depredadores naturales.

Graban a una avispa decapitada que consigue agarrar su cabeza en el suelo antes de emprender el vuelo

No sabemos m√°s de lo que se ve en esta escena tan fascinante que impresiona al verla. Tampoco sabemos que le ha ocurrido al insecto para acabar en semejante situaci√≥n. Lo que s√≠ sabemos es que la avispa decapitada se rehace como si no hubiera ma√Īana, agarra su extremidad del suelo, y emprende el vuelo.

La picadura de esta avispa es tan dolorosa que la √ļnica recomendaci√≥n de la ciencia es: "tumbarse y gritar"

La avispa caza-tar√°ntulas no tiene enemigos naturales. Solo hay un animal lo bastante necio y/o curioso como para importunar este insecto de cinco cent√≠metros de largo: el ser humano. Gracias a ello conocemos los efectos de su picadura y la recomendaci√≥n oficial de la ciencia: ‚Äút√ļmbese y empiece a gritar‚ÄĚ.