No sabemos más de lo que se ve en esta escena tan fascinante que impresiona al verla. Tampoco sabemos que le ha ocurrido al insecto para acabar en semejante situación. Lo que sí sabemos es que la avispa decapitada se rehace como si no hubiera mañana, agarra su extremidad del suelo, y emprende el vuelo.

¿Cómo? Los insectos no tienen un “cerebro” en la cabeza, tienen una especie de pequeños cerebros, conexiones llamados ganglios que se encuentran en algunas zonas del cuerpo, por lo que una parte separada controlaría un par de patas u otra controlaría las alas.

Sea como fuere, las avispas pueden sobrevivir mucho tiempo sin sus cabezas, y como su sistema nervioso está estructurado de manera diferente, la avispa en cuestión se las arregló para perder la cabeza y tener la entereza de llevársela de vuelta a casa. [reddit]