El 5 de diciembre de 1956, un grupo de investigadores japoneses descubrían la lluvia de meteoros Phoenicid en la Antártida. Sin embargo, nunca más se volvió a observar. Un misterio que ha durado más de medio siglo y que ahora parece haberse resuelto. Un cometa muerto parece tener la respuesta. Dos equipos japoneses han encontrado…