Pero eso no es algo que deba preocuparte, porque el último helado de vainilla que te has comido probablemente haya tomado su maravilloso aroma del papel mojado. En el centro de este aparente sinsentido gastronómico está un conocido saborizante sintético llamado vainillina que, mucho nos tememos, tiene poco que ver con la vainilla. La vainillina,…