Una cosa es ver un color en la naturaleza. Pero recrear colores artificialmente es todo un desafío en el que se juegan factores realmente significativos.
Casi todo lo que fabrican los humanos tiene determinados colores, gracias a los pigmentos artificiales. Son compuestos químicos con el aspecto de cada color. El desafío permanente es que así como van desapareciendo los vínculos químicos, también se va borrando el color. En el caso de la pintura es algo que no suele suceder, pero si te compras algo de calidad como una Ferrari, entenderás que es muy costoso impedir que su color se destiña y cambie.
Por razones estructurales el color rojo suele ser difícil de conseguir en términos químicos, y lo más difícil de crear de manera artificial es un tono de rojo brillante y durable que pueda resistir el paso del tiempo y la intemperie. Digamos que es sumamente difícil conseguir “el rojo perfecto”.
En un artículo reciente de New Scientist, se informa que un científico de los materiales de la Universidad de Oregon, Mas Subramanian, descubrió un novedoso tipo de azul artificial y ahora, intenta lograr el rojo perfecto. Te invito a leer el artículo porque encontrarás datos interesantes sobre la química de los pigmentos, campo de investigación que a pesar de su importancia en tantísimas industrias todavía nos tiene reservados extraños enigmas.
Para ponerlo en contexto, “muchas compañías” parecen haberle dicho a Subramanian que si descifra el código del pigmento del rojo perfecto podría llegar a ser multimillonario. Y de hecho, en la química de los pigmentos no todos los colores se crean de la misma manera por lo que todo se basa en la ciencia, aspecto que algunos no toman en cuenta.
La química de los tonos diferentes
El color resulta de la forma en que interactúa la luz con los electrones que hay en las moléculas. Cuando la luz impacta en una molécula, da energía a los electrones haciendo que su nivel de energía sea mayor Sin embargo, esas transiciones dependen de la estructura física de la molécula y son esas geometrías las que regulan qué largos de onda de la luz se absorben y se reflejan.
Así, la química de los pigmentos implica que el elemento correcto no importa tanto como identificar cuál es el arreglo que resultará en el color deseado. Por ejemplo, lo que hace que las esmeraldas sean verdes y los rubíes sean rojos es el mismo elemento, el cromo, pero con un arreglo de átomos que es diferente.
Históricamente, el descubrimiento de los colores fue más orgánico ya que los artistas de la antigüedad tenían sus recetas para combinar minerales, grasas animales, y más, para crear pinturas y tintes. El azul egipcio es un ejemplo famoso, ya que los antiguos egipcios lo lograban usando arena, carbonato de sodio y limaduras de cobre o bronce.
Truco químico
Subramanian ganó fama por descubrir el “Azul YInMn”, lo más cercano a un azul “perfecto” (código hex #0000ff). Lo fascinante es que la estructura del pigmento es intencionalmente asimétrica, una doble pirámide distorsionada, que desafía a escala las reglas cuánticas que prohíben que los electrones salten entre niveles de energía en particular.

Estos descubrimientos tienen aplicaciones prácticas enormes, le dijo a Bloomberg Laurie Pressman, vicepresidente del Pantone Color Institute, ya que la química adecuada permite que los fabricantes puedan “crear el azul en terciopelo, seda, algodón, rayón o papel laminado”.
“No se trata solo del color sino de la composición química del color, y cuál composición puede concretarse en el material sobre el que voy a aplicarla”, añadió Pressman.
El pigmento de miles de millones de dólares
Si te interesa la historia del arte sabrás que el rojo no es un color infrecuente en las pinturas. Incluso la pintura más antigua que se conoce tiene rastros de rojo, y sin embargo, ninguno de esos rojos son perfectos en el sentido de que los pigmentos rojos orgánicos son químicamente frágiles y se destiñen con facilidad.
En 2020 la NSF le dio a Subramanian un subsidio de USS200.000 para que encontrara la solución. El químico todavía no lo logró, aunque él y su equipo parecen haber logrado un “magenta rojizo” y otros colores de tizne anaranjado. Para New Scientist, Subramanian declaró que las transiciones de electrones entre los niveles de energía relevantes “rara vez resultan en un rojo limpio y brillante”.
El equipo también hizo pruebas añadiendo semiconductores que también absorben la luz, pero Subramanian admitió que “todavía estamos jugando a los dados”.
Tengo conocimientos de arte y teoría del color, y encontré que el Azul YInMn es absolutamente bello. La distinción entre tonos de un mismo color podría parecer algo trivial pero hasta ahora no he encontrado un color (artificial) que tenga ese brillo. Y no solo eso, sino que se puede usar en productos de todos los días.
Por eso, en lo personal realmente espero la agradable sorpresa que nos espera con el “rojo perfecto”. Deseo que logren hallar la receta atómica correcta, y que yo pueda verlo.