Image: Aaron Shumaker

El CDC en Estados Unidos han instado tanto a consumidores como a restaurantes y minoristas a, literalmente, tirar cualquier lechuga romana picada comprada. ¿La razón? La peligrosa oleada de infecciones por E. coli en numerosos estados y cuya fuente no se ha identificado.

A esta hora, al menos 53 personas enfermaron en 16 estados diferentes desde el 13 de marzo, según el CDC. Treinta y uno de esos enfermos han sido hospitalizados. Cinco de ellos desarrollaron un tipo de insuficiencia renal asociada con una enfermedad de E. coli llamada síndrome urémico hemolítico, la cual puede ser potencialmente mortal.

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Todo lo que el CDC sabe con certeza en este momento es que deben evitarse las lechugas romanas picadas (incluyendo la comprada en las tiendas en mezclas de ensalada prefabricadas) provenientes del área de Yuma, Arizona. Pero debido a que es difícil identificar el origen de la lechuga en los estantes de los supermercados y en los restaurantes, el CDC dice que lo mejor es tirar todo el producto, incluso si no se está seguro de que la lechuga sea de lechuga romana.

El tipo de E. coli involucrado con este brote es O157: H7, una cepa potencialmente mortal. Al parecer, todas las víctimas comenzaron a mostrar síntomas entre el 13 de marzo y el 31 de marzo, y es probable que las enfermedades que comenzaron después de ese período de tiempo aún no se hayan contado.

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El mayor número de casos de E. coli se ha dado en Pensilvania, Idaho, Nueva Jersey y Montana. Además, el brote también ha llegado a consumidores en Alaska, Arizona, California, Connecticut, Illinois, Luisiana, Michigan, Missouri, Nueva York, Ohio, Virginia y Washington.

¿Cómo son los síntomas de E. coli? Generalmente comienzan de dos a ocho días después de consumir la bacteria, aunque la mayoría de los pacientes se enferman tres o cuatro días después del consumo. Los síntomas incluyen calambres estomacales severos, diarrea y vómitos. La mayoría de las personas se recupera de cinco a siete días. Los que están en mayor riesgo de contraer la enfermedad de son los más jóvenes, los ancianos y las personas con sistemas inmunes comprometidos.

Por el momento, y hasta nuevo aviso, lo más seguro si te encuentras en Estados Unidos es evitar la lechuga romana por completo hasta que la Administración de Alimentos y Medicamentos de la CDC y Estados Unidos lo aclaren. Uno de esos casos donde probablemente sea mejor prevenir que lamentar. [Lifehacker, CNN]