Screenshot: Zodiac

“Me gusta matar gente porque es tan divertido”. Con estas palabras comenzaba el relato del asesino en serie más buscado de la historia. En julio de 1969 llegaba una carta al periódico The San Francisco Examiner que contenía dichas palabras en un mensaje codificado. El remitente: el hasta entonces desconocido, Zodiac.

Un martes a principios de junio de 1963, Robert Domingos y su prometida Linda Edwards aprovecharon un día de fiesta para tomar el sol en una playa cerca de Santa Bárbara, en el sur de California. Pasaron las horas, y cuando los dos adolescentes no regresaron a casa al día siguiente, el padre de Robert se fue a la playa y se horrorizó al descubrir que sus cuerpos yacían juntos dentro de los restos de una antigua cabaña desmoronada.

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Las víctimas, atadas con una cuerda, aparentemente habían intentado escapar, pero les dispararon y las mataron con un arma del calibre .22. A Robert le dispararon 11 veces y a Linda le dispararon nueve veces. El asesino arrastró los cuerpos hasta la choza donde, quienquiera que fuera, trató de quemarlos sin éxito.

Image: Uno de los bocetos de Zodiac (Wikimedia Commons)

Los investigadores tenían pocas pistas del caso, sin embargo, casi una década después, en 1972, el departamento del sheriff del condado de Santa Bárbara anunciaba una posible conexión con alguien que ya ocupaba la primera plana de los periódicos: Zodiac.

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El asesino de la playa usó la munición Winchester Western Super X, la misma utilizada por el asesino en serie durante los asesinatos que tuvieron lugar en 1968 en Lake Herman Road. Además, el caso de Domingos y Edwards también tuvo similitudes con el ataque del Zodiac a otra joven pareja en el lago Berryessa en 1969.

Con cuatros asesinatos supuestamente a sus espaldas, el criminal que se escondía detrás de unas cartas indescifrables para los federales iba a actuar en un lugar que, quizás, lo iba a acabar delatando.

La noche del 4 de julio de 1969, Darlene Ferrin, de veintidós años, esposa, madre y camarera en un restaurante de la ciudad de Vallejo, recoge a su amigo Michael Mageau y detiene su coche en el parking de Blue Rock Springs Park. Más tarde, Michael le dijo a la policía que otro vehículo se detuvo frente a ellos alrededor de la medianoche y luego se fue solo para regresar minutos más tarde.

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Image: Una de las supuestas cartas (WC)

El conductor salió del automóvil, encendió una luz brillante y disparó al coche de Ferrin con una pistola de 9 mm. Michael recibió un disparo en la mandíbula, hombro y pierna, mientras que Darlene fue tiroteada varias veces.

En una llamada posterior a un teléfono público de una gasolinera cercana, un hombre llamó al departamento de policía de Vallejo y se responsabilizó por los disparos y los asesinatos.

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Según la policía, la persona que llamó habló en voz muy baja y dijo lo siguiente:

Quiero denunciar un asesinato. Si acuden a una milla al este en Columbus Parkway, encontrarás unos chicos en un automóvil marrón. Fueron fusilados con una Luger de 9 milímetros. También maté a esos chicos el año pasado. Adiós.

Darlene murió al llegar al hospital, pero Michael sobrevivió. Los investigadores nunca pudieron identificar algún sospechoso viable. 

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Image: Un póster que ofrece una recompensa por una pista del paradero de Donna Lass (Wikimedia Commons)

El 6 de septiembre de 1970, cuando Zodiac ya era una triste leyenda en Estados Unidos, volvió a actuar. En mayo de 1970, Donna Lass trabajaba en San Francisco en el Hospital General Letterman, ubicado en la base militar de Presidio, cerca del área donde Zodiac mató a un taxista tiempo atrás.

Donna se mudó al noreste de South Lake Tahoe y encontró trabajo en el Sahara Hotel. El 6 de septiembre de 1970, la mujer desapareció en algún momento después de la última entrada en su diario de trabajo.

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Su coche se encontró más tarde abandonado cerca de su apartamento. Según algunas versiones, un hombre no identificado llamó al casero de Donna para pedirle las llaves alegando que la chica se tuvo que ir de la ciudad debido a una emergencia familiar. El hombre decía necesitar entrar para recoger unas cosas.

La familia de Donna le dijo a las autoridades que no hubo tal emergencia, y nunca se identificó al hombre. Los investigadores sospecharon que Donna había sido secuestrada y asesinada, pero nunca encontraron su cuerpo. Su desaparición siguió siendo un misterio y su nombre se agregó a la larga lista de posibles víctimas del asesino en serie.

Image: Víctimas de Zodiac: Paul Stine, Cecilia Shepard y Bryan Hartnell (AP)

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Con la perspectiva que da el tiempo y las numerosas investigaciones oficiales y no oficiales sobre el personaje, si algo ha quedado en claro es que el asesino del Zodiaco (o Zodiac) era un tipo muy inteligente.

Él fue el criminal que aterrorizó el norte de California a finales de 1960 y principios de 1970 con una combinación de asesinatos de lo más espeluznantes junto a un conjunto de crípticas cartas con amenazas, demandas dementes y misteriosos cifrados, suponemos que burlándose de las autoridades.

Su identidad ha obstaculizado a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, los llamados code breakers y criminólogos de todo el país han dedicado casi cinco décadas sin dar con el personaje.

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Si bien oficialmente se relacionó con cinco asesinatos y dos intentos, Zodiac insinuó que había matado al menos a 37 víctimas. Después de provocar a la policía y al público durante casi dos docenas de comunicados, pareció desaparecer en la década de los 70.

La detención de Golden State Killer

Image: Bocetos del posible rostro de Golden State Killer (Wikimedia Commons)

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En el año 1976, poco después de que Zodiac se “retirara”, los medios estadounidenses se hicieron eco de varios crímenes que apuntaban a una misma persona. Un psicópata, como dijeron entonces, acechaba los vecindarios de clase media en la zona de California. El hombre usaba siempre una máscara.

Se sabía que era blanco, sobre los 20 años, usaba zapatos de talla grande y tenía sangre tipo A. A veces tartamudeaba, y a veces lloraba después de atacar a sus víctimas. También tenía un pene pequeño.

Se trataba de Golden State Killer, el asesino en serie y violador que tuvo en jaque a la policía durante décadas. La policía investigó a más de 8.000 sospechosos. Los detectives cruzaron el país tratando de encontrar muestras de ADN y pistas. Sin embargo, jamás fue atrapado o identificado hasta hace unos días. 

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En una conferencia de prensa en Sacramento, las autoridades anunciaron la detención de James Joseph DeAngelo, de 72 años, arrestado la noche del martes en su casa a las afueras de la ciudad. Los análisis de ADN lo situaban como el sospechoso de esa ola de crímenes de azotó California durante al menos una década. 

Image: DeAngelo (Oficina del Sheriff de Sacramento)

Lo interesante en el caso de DeAngelo era cómo habían podido dar con él después de tanto tiempo. DeAngelo había permanecido fuera del radar de la policía hasta hacía poco más de una semana. Sin embargo, los investigadores usaron muestras de ADN recogidas de las distintas escenas del crimen para crear un perfil genético del sospechoso.

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A partir de ahí registraron árboles genealógicos en la web GEDmatch.com y, bingo, dieron con un hombre de la edad adecuada que vivía en el condado de Sacramento. 

Decía el fiscal del distrito que no hacía falta una orden judicial porque las muestras de ADN de DeAngelo eran consideradas “abandonadas” y, por tanto, “de domino público”. Además, el árbol genealógico del sospechoso estaba disponible públicamente en Internet: GEDmatch.com es una herramienta de código abierto que permite subir perfiles genéticos de forma gratuita para encontrar familiares a través del ADN.

Por tanto, y casi de manera fortuita, la policía acababa de dar con un método de búsqueda de crímenes que se quedaron sin resolver en el pasado (siempre y cuando existiera ADN). Dicho esto, el mismo método pone de relevancia las implicaciones de privacidad a la hora de subir información genética a Internet.

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Image: Algunas de las víctimas del asesino (Crime and Capital)

Los tests de ADN se han vuelto cada vez más populares gracias a las compañías que los ofrecen a bajo coste, tales como 23andMe y Ancestry.com, que suman 15 millones de clientes. Si bien ambas han negado haber colaborado con la policía para el caso, lo cierto es que las dos reconocen en sus términos de servicio que proporcionarán información genética a las autoridades si existe una orden judicial.

Una controversia que no ha hecho más que empezar, ya que la EFF ha declarado que este tipo de servicios de análisis genealógico almacena información que las bases de datos estatales y federales no tienen, como los marcadores genéticos que determinan las relaciones patrilineales y matrilineales, por lo que resultan muy atractivos para las autoridades.

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Sea como fuere, la puerta que acababa de abrirse con el caso de Golden State Killer llegó hasta la oficina de un tipo llamado Terry Poyser, el hombre que llevaba los últimos cuatro años repasando desde su cuartel general en Vallejo todos los casos de Zodiaco.

Con una diferencia: Poyser tenía en varios sobres las pistas más reveladoras sobre la identidad de Zodiac, y la investigación recientemente resuelta con DeAngelo abría el caso casi cinco década después.

El hombre detrás de Zodiac 

Image: Carta de Zodiac (AP)

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Antes del caso de Golden State Killer la mayoría de las investigaciones se limitaban a realizar muestras de ADN a través de bases de datos estatales y federales que en su mayoría solo contienen ADN de delincuentes condenados. El uso de webs de genealogía pública para rastrear el ADN criminal es toda una novedad, y Poyser lo tuvo claro.

El hombre y su equipo han enviado pruebas a un laboratorio de ADN privado con la esperanza de obtener un perfil genético de Zodiac, dos sobres que contenían cartas del asesino para un tipo de análisis de ADN avanzado que nunca antes había estado disponible.

Aunque no ha dado pistas del laboratorio en cuestión, todo indica que pueden obtener un perfil completo de ADN a partir de la saliva en el sobre y los sellos, y esperan tener resultados del laboratorio en las próximas semanas. “Esperamos que se pueda usar el mismo enfoque que Golden State Killer, si se obtiene un perfil completo de él, entonces sí tenemos una búsqueda real que no se ha producido en 50 años”, comenta el detective. 

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Image: CC

Retrocediendo en el tiempo, cuando Zodiac asesinó en la ciudad a Darlene Ferrin (en 1969), y a Betty Lou Jensen y David Faraday (en 1968), Vallejo se convirtió en la agencia líder en el caso. Cuando Zodiac envió cartas a los periódicos de la zona, estos fueron enviados a la policía de Vallejo, lugar donde se guardaron a buen recaudo.

El departamento tiene tres cartas y dos sobres del asesino. Cada uno de los sobres tiene una doble estampilla, una que según Poyser era una marca registrada inequívoca de Zodiac. Originalmente fueron enviados al San Francisco Chronicle y al San Francisco Examiner. La tercera carta fue enviada al Vallejo Times-Herald, pero no contenía un sobre.

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Poyser ha explicado esta semana a algunos medios que cree que Zodiac ya no está vivo. Existe incluso un nombre, Arthur Leigh Allen, un ex maestro de escuela primaria y pedófilo convicto que vivía en Vallejo. El hombre siempre fue considerado como uno de los principales sospechosos, sin embargo, Allen murió en 1992 con 58 años.

A Allen le quitaron la marca de sospechoso en 2002, cuando los investigadores obtuvieron una muestra parcial de ADN de los sobres que no coincidían con los suyos. Poyser decía que el perfil de ADN solo tenía algunos marcadores, menos de la mitad de los puntos genéticos necesarios para despejar o identificar definitivamente a un sospechoso.

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Además, la muestra de ADN se vio obstaculizada porque no existía la tecnología para separar el pegamento utilizado en los sellos y sobres del material genético. Sin embargo, la ciencia ahora no tiene nada que ver, ha avanzado tanto como para permitir una captura limpia del ADN. Según el investigador:

Sabemos que Allen había pedido a otras personas que le lamieran sellos y sobres, alegando que no le gustaba el sabor del pegamento. Uno de sus amigos en realidad dijo que lo hizo por él, y hemos hablado con un par de personas que vivían en el vecindario en el momento que dicen que lo hicieron cuando eran niños.

Así pues, si se obtiene una muestra de ADN limpia, la policía podría pedirles a los que lamieron materiales por Allen que les envíe hisopos de ADN. Si coinciden con el perfil de Zodiac, proporcionaría otro enlace al propio Allen. Pero incluso si finalmente no resulta ser el sospechoso, la policía seguiría teniendo una pista donde comenzar a buscar, una que jamás tuvo.

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Solo falta esperar unas semanas y, quizás, la identidad del asesino en serie más famoso en la historia moderna de Estados Unidos vea por fin la luz. Curiosamente, la detención de uno de los criminales más buscados del país podría acabar por resolver el puzzle cifrado del hombre que se ha burlado de la policía durante 50 años. [Wikipedia, The Daily Beast, SFGate, SacBee]