Cada vez más mujeres descargan aplicaciones para llevar el control de su ciclo menstrual, sin sospechar los riesgos que podrían estar corriendo. Detrás de su aparente utilidad, muchas de estas apps recopilan y comparten datos extremadamente sensibles. ¿Qué ocurre con esta información y hasta dónde puede llegar? Aquí desentrañamos todo lo que necesitas saber.
¿Qué riesgos implica usar una app menstrual?
Lo que empieza como una herramienta para recordar el próximo periodo o registrar síntomas, puede convertirse en una fuente de datos íntimos para empresas o incluso para autoridades judiciales. David Arroyo, doctor en Telecomunicaciones e investigador del CSIC, advierte que cualquier aplicación que recoja información relacionada con la salud entraña un alto riesgo para la privacidad.
En el caso español, el Reglamento General de Protección de Datos exige a estas apps que informen con claridad sobre el uso y la protección de los datos. Sin embargo, muchas veces las usuarias aceptan los términos sin leerlos, y los permisos solicitados por la app dan vía libre a la recolección de información muy detallada.

Arroyo subraya la importancia de examinar a fondo los permisos de la aplicación antes de usarla y preguntarse si realmente es necesaria tanta información para que funcione correctamente. El problema no solo radica en lo que se recopila, sino también en lo que se puede hacer con ello sin conocimiento de la usuaria.
Datos sensibles que pueden volverse en tu contra
Las apps menstruales no solo pueden identificar si estás ovulando o con la regla, sino también si estás intentando quedarte embarazada o si has dejado de registrar tu periodo, lo cual puede interpretarse como un posible embarazo. Según Arroyo, este tipo de uso no responde a un interés legítimo, y su cesión a terceros podría contravenir los términos de uso.
Una investigación de 2019 realizada por Privacidad Internacional descubrió que más del 60 % de estas aplicaciones enviaban datos directamente a Facebook nada más abrirlas. Algunas compartían incluso detalles íntimos de forma sistemática y sin conocimiento previo de la usuaria.

El riesgo no es sólo comercial. Tras la eliminación del fallo Roe contra Wade en Estados Unidos, las autoridades de algunos estados han mostrado interés en usar datos recogidos por estas apps como prueba para perseguir abortos ilegales. Un simple registro ausente durante semanas podría convertirse en un indicio incriminatorio.
¿Cómo protegerse si decides usar una de estas apps?
Aunque los expertos recomiendan evitar este tipo de aplicaciones, si decides usarlas, hay precauciones mínimas que puedes tomar. La primera es revisar cuidadosamente qué permisos solicitan y qué datos almacenan. No todos los campos que aparecen son realmente necesarios para el correcto funcionamiento.
El investigador David Arroyo propone reducir la recopilación al mínimo indispensable y evitar en lo posible los anuncios personalizados. Del mismo modo, Privacidad Internacional recomienda desconfiar de aquellas apps que solicitan detalles innecesarios sobre tu salud. Si no puedes limitar lo que compartes, considera seriamente buscar una alternativa o no usar ninguna app.
Porque cuando se trata de tu privacidad, especialmente la que involucra tu salud sexual y reproductiva, más vale prevenir que curar.
Fuente: Verifica RTVE.